BauFaustino/PARTIDA DE NACIMIENTO Y PUERICIA DE MANUEL (1831 a 1845)

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VOCACIÓN SACERDOTAL (1845 a 1850)
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PARTIDA DE NACIMIENTO Y PUERICIA DE MANUEL (1831 a 1845)

Tenemos a la vista la partida de Bautismo del OP. Faustino, que marca el momento de su nacimiento a la vida de la gracia. Su nacimiento a la vida de la naturaleza fue el día anterior, 24 de marzo de 1831. De él se acordaría el P. Faustino al vestir la sotana calasancia diecinueve años más tarde, y cambiar su nombre de pila por el ahora más conocido de Faustino Míguez de la Encarnación. Fiesta de la Encarnación del Hijo de Dios y Anunciación ce Nuestra Señora era efectivamente aquel 24 de marzo.

El nombre de pila había sido Manuel y sus apellidos Míguez y González. Era hijo legítimo de Benito Míguez, labrador del lugar de Xamirás, Parroquia de S. Jorge de Acebedo, y de María González, procedente del lugar de Trasmiras de la misma parroquia y feligresía. Abuelos paternos, Juan Antonio Míguez (también padrino) y su difunta mujer. Abuelos maternos José González y Gertrudis Estébez.

Xamirás y Trasmiras son lugares de la parroquia de S. Jorge y del municipio de Acebedo, en el partido judicial de Celanova, provincia y diócesis de Orense.

Fue el bautizo con todas sus ceremonias el siguiente día 25 de marzo de 1831, siendo el bautizante D. Juan Antonio Fernández, presbítero de Santiago de Rubias, con licencia del párroco de San Jorge de Acebedo, D. José Álvarez.

El matrimonio Benito y María vivía feliz de sus labranzas y quehaceres domésticos, con una honradez testimoniada por todos y con unos principios y costumbres cristianas que se hicieron patentes en sus cuatro vástagos, herederos de su fe y de su religiosidad.

Cuatro fueron estos: Antonio, José, Carmiña y Manuel, que al correr de los años trocaría su nombre por el de Faustino. Todos crecieron como blancos lirios, en el ambiente familiar, saturándose del perfume y la reciedumbre de las virtudes ancestrales.

Sobresalía entre todos Manuel, cuya inteligencia era muy despejada y cuyo carácter tenaz y fuerte vaticinaba virtudes sólidas y robustas.

Al año y medio, el 24 de octubre de 1832, recibió el sacramento de la confirmación, de manos del Ilmo. Sr. D. Dámaso Iglesias y Lago, su obispo diocesano. Atleta y soldado de Cristo fue en verdad con el tiempo nuestro Manuel, con intrepidez y audacia para emprender y con fortaleza y aguante para resistir, cualidades que han tenido que brillar en todos los fundadores bajo la acción del Espíritu Santo.

“Todos tus hijos son buenos - decía una señora a María González- pero tu Manuel es un santiño”.

Y contribuían a hacerlo así los buenos ejemplos de los autores de sus días que tenían muy presentes las palabras de S. Jerónimo: “Acordaos que debéis enseñar a vuestros hijos más con el ejemplo que con la palabra”.

No eran, sin embargo, bonacibles las escasas noticias que al sosegado municipio de Acebedo llegaban por entonces del resto de España.

Por los años de infancia de Manuel murió el rey Fernando VII y prendieron las primeras llamaradas de las persistentes guerras carlistas; bajo el burdo pretexto de que habían traído el cólera morbo envenenando las fuentes, llegaron de Madrid y provincias las nuevas terribles de las matanzas de los frailes; un tal Mendizábal, de los progresistas, “desamortizó” los bienes de la Iglesia y disolvió las Órdenes religiosas; el general Espartero exiló a la Reina gobernadora para quedarse él de Regente. La Reina niña Isabel II fue declarada mayor de edad cunado solo contaba 13 años. Manuel tenía entonces 12.

No se dio cuenta, indudablemente, de la gravedad de las trifulcas pasadas; pero sí podía percatarse de que corrían malos tiempos para la Religión; aunque en su hogar los desbordamientos generales de la impiedad no hacían sino aumentar los sentimientos cristianos.

Con los moderados empezó un periodo de relativa calma. Él recibió por aquellas fechas con fervor de ángel la Primera Comunión. No se comulgaba aún con edad tan temprana como luego inculcó Pio X. Era ya Manuel un hombrecito y pronto iba a cambiar el escenario de su existencia.

Notas