DelAlamoBiografia/CAPITULO IX: LA ESCUELA PIA EN EL REAL MONASTERIO ESCURIALENSE (1872-1875)

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CAPITULO VIII: SANLUCAR DE BARRAMEDA (1869 - 75)
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CAPITULO X: RECTORADO DEL COLEGIO DE MONFORTE DE LEMOS (1975-78)
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CAPITULO IX: LA ESCUELA PIA EN EL REAL MONASTERIO ESCURIALENSE (1872-1875)

(Cuarenta y uno-cuarenta y cuatro años del P. Míguez)

Nuestros PP. se instalaron en el famoso Monasterio de El Escorial en 1872 por real Decreto del 14 de octubre del mismo año. ¿Cómo consiguió la Escuela Pía regentar y dirigir la vida académica del Monasterio Escurialense?

Mejor que nadie podrá proporcionarnos una idea exacta de la tramitación y derroteros por donde la Providencia nos puso en contacto con la fundación del monarca Felipe II, la copia escueta de las Actas de la Congregación Provincial, que tan halagüeñas esperanzas se había forjado en la posesión del Real Sitio para el ejercicio de nuestro ministerio. Copiamos de dichas Actas esta relación textual: “En la sesión de este día (22-3-1872), se dio cuenta a la Congregación Provincial de un oficio dirigido al Rvdo. P. Provincial por el P. Juan Manuel Zorrilla de la V. del Rosario, Director del Colegio de El Escorial, en el que manifestaba que habiendo sido llamado por la Reina, esta le había indicado su pensamiento de ceder a la Escuela Pía dicho Colegio con todos sus enseres de camas, gabinetes, como también los terrenos conocidos por la Huerta del Monasterio, Jardín del Prior y bosquecillo, creando en dicho colegio cincuenta o sesenta plazas para huérfanos de empleados beneméritos, así civiles como militares, abonando dicha Señora media pensión por cada uno de dichos alumnos. Y la Congragación acordó dar tiempo a que la petición fuera dirigida de una forma más directa y terminante y después tratar de los medios de decorosa subsistencia con que habían de contar los individuos, que la obediencia destinara al Colegio de El Escorial, etc… Posteriormente consigna el Cronista que fue el Padre Provincial a hablar con la Reina y quedó determinado que se entendiera”. Para hacer las Bases con el Abogado de Palacio, Sr. Ortiz de Pinedo, para allegar recursos con el fin de establecer dicha fundación” [Notas 1](1).

La fundación nos vino como se desprende por la transcripción anterior, por medio del P. Juan Manuel Zorrilla. Este Padre era primo hermano del famoso político liberal D. Juan Manuel Ruiz Zorrilla. Parece que figuraba como Director de un Colegio que funcionaba en el mismo Monasterio con profesorado seglar y eclesiástico y anuencia de nuestros Superiores. Una vez obligados a retirase los PP. del Corazón de María, situados allí por S. Antonio María Claret, al verse éste obligado a expatriarse por los acontecimientos de la revolución septembrina de 1868, quedó el establecimiento convertido en un Colegio estatal, regido por un plantel de Profesores a cuyo frente se puso provisionalmente nuestro P. Zorrilla, protegido por su pariente político[Notas 2].

A nuestro P. Provincial y a su Congregación, y lo mismo al P. Vicario General y a la suya, les pareció muy digna de consideración e interés la propuesta, y de esta suerte llegaron a concretarse las estipulaciones para la fundación de un Colegio de primera y segunda enseñanzas, regentado por nuestros Padres de la Provincia de Castilla .Dichas bases fueron, por fin, confirmadas mediante un decreto real del 10 de diciembre de 1872.

Entre las diversas estipulaciones concertadas, nos interesa destacar las siguientes cláusulas: “La conservación y custodia de la Biblioteca estará a cargo y cuidado de la Comunidad de PP Escolapios y la tendrá abierta al público todos los días…” y continúa el informe”. Para su servicio y custodia habrá un bibliotecario, con 1.500 ptas. de sueldo, un conserje, con 1.000, y un portero con 750 ptas.”. Se pusieron nuestros Padres al frente de este Centro educativo, que podría albergar un centenar de colegiales internos y varias clases gratuitas para la instrucción primaria de la población escolar. Como las dependencias del Monasterio eran inmensas, decidieron nuestros Superiores trasladar allí también el Noviciado y Juniorado de nuestra Provincia.

En 1875 formaban Comunidad: once sacerdotes, un subdiácono, 16 clérigos profesos, cinco Hermanos Op., y un Noviciado, constituido por 22 novicios clérigos y nueve Hermanos Op.

Hago hincapié en estos detalles, porque de nuestra estancia en El Escorial apenas si se encuentran referencias en nuestros historiadores, y debido a ello no hay claridad en nuestra permanencia, gestión y sucesos allí acontecidos durante nuestra estancia.

Como puede colegirse por lo expuesto, era una fundación que nos había venido por los caminos de la influencia oficial, debido a la circunstancia de ser el P. Zorrilla un hombre de la situación, como consecuencia de los contactos familiares con su primo el jefe liberal, muy bienquisto entonces en las altas esferas. Pero los acontecimientos políticos iban a dar al traste también con una fundación que habían hecho concebir las mejores esperanzas a nuestros Superiores.

El ministro Ruiz Zorrilla, progresista y amigo de Sagasta, apoyó la candidatura de D. Amadeo de Saboya. Cuando después de la revolución septembrina y el destronamiento de Isabel II, se pretendió establecer y legalizar la situación monárquica fue a buscar a D. Amadeo de Saboya a Italia, acompañándole en su viaje a España. En el primer Gobierno formado por D. Amadeo ocupó la cartera de Fomento (4-II-1871) y posteriormente llegó a ser Ministro de la Gobernación y hasta Presidente del Gobierno, pero su rivalidad con la fracción que capitaneaba Sagasta le obligó a dimitir en octubre del mismo año.

Volvió de nuevo al poder en junio de 1873, pero D. Amadeo a pesar de las ayudas y ánimos que le prestaba su fiel ministro y consejero, se decidió abdicar, visto el malestar y oposición de los adversarios de su dinastía, principalmente de la aristocracia, que añoraba la vuelta de los Borbones, lo que llevó a efecto el 11 de febrero de 1873. Inmediatamente se proclamó la Primera República en nuestra Patria.

¿Pero qué sucedería a la fundación de El Escorial, todavía en ciernes, ante el cambio de régimen? ¿Perecería ante el sesgo y embates de la nueva situación lo que había nacido en una coyuntura e influencia determinadas? No se durmieron nuestros Superiores para que en el cambio de régimen no sufrieran menoscabo los derechos adquiridos. Lograron en momentos harto difíciles y delicados, que los hombres de la nueva situación ratificaran con nuevas Capitulaciones nuestra pacífica permanencia en El Escorial, sin mezclar la política en un asunto tan constructivo y de tan relevantes beneficios sociales como la enseñanza e instrucción del pueblo. Los prohombres republicanos respetaron los Conciertos anteriores y concertaron nuevas Estipulaciones anexas, en las que determinaban y concretaban las piezas y departamentos del Monasterio que nos cedían para el cumplimiento de nuestra misión. Entre ellas se encontraban el TEMPLO, la SACRISTÍA; BIBLIOTECA DE IMPRESOS Y MANUSCRITOS, CAMARÍN Y SALAS CAPITULARES[Notas 3]. Insisto en recalcar el apartado de las BIBLIOTECAS, porque algunos han pretendido negar que nuestro Padre Míguez hubiera podido ser BIBLIOTECARIO OFICIAL de la Biblioteca escurialense, alegando la razón de que mal podía haber sido bibliotecario, habiendo quedado excluida esta pieza de nuestra administración[Notas 4]. Considero inexacta a todas luces esta suposición por la transcripción que hemos hecho y porque a mayor abundamiento en el cuadernillo de las Actas de Capítulo Local del año 1875, en la RELACION DEL ESTADO DE LA CASA se dice textualmente: “No tiene este Colegio otra Biblioteca que la muy célebre del Monaterio, de la que se sirven los religiosos para sus estudios, sobre todo de la que se llama del SEMINARIO”. Naturalmente que sola esta mención no zanjaría definitivamente la cuestión sobre el nombramiento y desempeño por parte de nuestro Padre del cargo oficial de BIBLIOTECARIO por derecho propio, como personas de reconocida solvencia lo aseguraban y con ellos la tradición continua de nuestros Padres más antiguos.

Hoy día los considero un hecho indubitable del que espero posteriormente publicar documentos fehacientes que lo abonen, sino fueran suficientes os que aquí alegamos. Basta para nuestro intento y confirmación esta nota encontrada por mí en el mismo Monasterio de El Escorial en la Biblioteca de Impresos y Manuscritos que dice a la letra: “Al derrocar la Revolución del 68 el trono de Isabel II entregó El Escorial a los PP. Escolapios y la Biblioteca fue regida hasta 1874 por individuos del Cuerpo de Archivos y Bibliotecarios, D. Juan José Fuentes y D. Darío Cordero Camarón, que prestaron meritorios servicios poniendo a salvo los libros amenazados en el ya citado incendio de 1873. Junto con los dos citados fue Bibliotecario en San Lorenzo, D. Luis Ramírez. Les sustituyeron en 1874-75, 15 de mayo, los RR. PP: Faustino Míguez y Vicente Alonso Salgado ambos escolapios[Notas 5].

Llegó nuestro Siervo de Dios a El Escorial a raíz de su expulsión de Sanlúcar por los Cantonales en junio de 1873 y permaneció en él hasta el momento de su cierre definitivo en agosto de 1875 o sea unos veinticinco meses, ¡ poco tiempo en verdad para poder llevar a cabo grandes hazañas, como algunos pretenden!

¿Qué clases desempeñó en el tiempo de esta permanencia? Sospecho y con fundamento que instruyó a nuestros jóvenes estudiantes en las Ciencias Naturales y Físico-Químicas, que constituían entonces su obsesión vocacional desde los éxitos obtenidos en Sanlúcar. Así lo consigna por otra parte la “CONSUETA” oficial al referirse al referirse a esta: “Enseñó en El Escorial las mismas disciplinas que había regentado en Sanlúcar“[Notas 6].

Aquí convivió con notables varones, como los PP. Zorrilla, Anastasio García, Calixto Soto y Vicente Alonso Salgado con quien trabajó en la misma parcela de su Gerencia de la Biblioteca, hombre de talla excepcional y paisano suyo que después llegó a ser Obispo Astorga y Murcia-Cartagena.

Se ha dicho que en el Monasterio de El Escorial tuvo relaciones con un Profesor italiano que le puso en antecedentes y secretos de las virtudes curativas de las plantas y que en los manuscritos que guarda celosamente el Monasterio bebió los conocimientos que luego le dieron tanta celebridad y renombre con sus compuestos homeopáticos. Creo, sin embargo, que estas insinuaciones pueden ser producto de algún ingenuo soñador. Nuestro Padre tenía ya señalado su derrotero claro y determinante para sus talentos y disquisiciones científicas, desde su estancia y trabajos en Sanlúcar de Barrameda y los empeños y aplicaciones terapéuticas de las aguas medicinales, que allí había descubierto y analizado. Esto no impide que, llevado de la curiosidad y afición manifiesta a esta especialidad, se aprovechara de los Libros de Medicina Natural que allí pudo encontrar, como los de Dioscórides, Maimónides, etc., que abrieron nuevos horizontes a su inclinación innata, cuando no podía echar mano de las aguas minerales, que anteriormente tenía a su alcance con facilidad.

Respecto a la indicación del P. Cerdeiriña de que en El Escorial se entregó con pasión al estudio de las lenguas orientales, para estar a tono con el cargo que desempeñaba, no parece que en un año que regentó oficialmente dicho cometido, no sería posible hacer grandes progresos en la adquisición de dichas lenguas. Creo que no debemos desorbitar los hechos y sacar consecuencias inmaduras de acontecimientos de nimia trascendencia.[Notas 7] El P. Faustino había estado ya anteriormente al frente de la pequeña Biblioteca de Sanlúcar; era, por otra parte, un hombre con cierto relieve científico, por lo tanto, resultaba naturalísimo que al entrar en posesión efectiva de la Dirección de la Biblioteca, cedida a nosotros por las estipulaciones, una vez trasladados o fenecidos los señores Archiveros o Bibliotecarios oficiales, nuestros Superiores se la encomendaron a los que entre el Profesorado allí radicado ofrecían mayores garantías de eficiencia y prestigio para la Orden.

La Republica no se encontró viable en nuestra Patria por los desafueros, sublevaciones y conatos de secesionismo que provocó en su corta y efímera existencia. Así, se llegó entre el desconcierto y la anarquía a la RESTAURACION BORBÓNICA, en la persona de Alfonso XII, hijo de la Reina destronada, Isabel II, llevada a cabo por el General Martínez Campos, Sagunto, el 28 de diciembre de 1874.

Mientras tanto, al llegar a España el nuevo Monarca, el político Ruiz Zorrilla intentó reorganizar su partido con tendencias republicanas, y el 5 de febrero de 1875 fue obligado a extrañarse de la Patria. De esta manera se explica que nuestro P. J. Manuel Zorrilla se viera precisado a renunciar al Rectorado de El Escorial ante posibles represalias e inconvenientes para nuestra Orden y Fundación, además de otros motivos particulares que podrían aconsejarlo como se vislumbran en las Actas del Capítulo local de 1875.

Rápidamente fue nombrado Vice-Rector in capite el P. Anastasio García del Dulce Nombre de Jesús. Este presidió ya el mentado Capítulo Local, en el que fue nombrado Vocal para el Capítulo Provincial al P. Vicente Alonso Salgado. Para intentar conjurar la tormenta que se avecinaba, el P. Zorrilla tuvo que marchar a Roma, donde permaneció tres años, siendo Procurador de nuestros negocios de España, pero todo resultó infructuoso.

Corrían “aires de fronda” contra la estancia de nuestros religiosos en el célebre Monasterio. Ya en la sesión Provincial del 30 de marzo de 1875, el P. Provincial Casimiro Serrano pone en guardia a sus compañeros sobre rumores que habían llegado a sus oídos, respecto a embates solapados para que saliésemos de El Escorial, bien fuese por sugestión de nuestros enemigos o consecuencia de la visita que el Monarca hizo a dicho sitio.

En la sesión del mes de abril (día 10) hizo presente el P. Provincial, cómo el Sr. Secretario Intendente manifestó a él y al P. Juan Manuel Zorrilla los deseos de Su Majestad sobre la presentación de nuevas Bases, para variar la Fundación. Al efecto se determinó que el P. Vice-Rector (Juan Manuel Zorrilla), como más conocedor de este negocio las presentase, como se hizo.

Pocos días después de la sesión del día 25 se manifestó y estalló la tormenta en todo su fragor, pues se

“Leyó una carta de la Intendencia en la que se nos decía muy políticamente, que Su Majestad había pensado dar distinta forma a la que tenía el Colegio de Escolapios, que se desligaba de todo compromiso con éstos y que con tiempo se le avisaba al P. Provincial “. Se trató por consiguiente en esta sesión de los medios de conjurar la tormenta que nos amenazaba, y al efecto se dio aviso de la carta al P. J. Zorrilla y se le mandó que viniera a Madrid.

Pero nuestros émulos, varios capellanes y profesores, que veían mermada su autoridad y apetencias no cejaron hasta conseguir con distintos pretextos que fuéramos relegados de la Dirección de aquel Centro, induciendo al Monarca al intento de establecer en dicho Real Sitio un Colegio similar al Imperial de Ma Teresa de Viena, donde él se había educado[Notas 8]. Nuestros Padres, alarmados e indecisos, no sabían que partido tomar para conjurar el ataque y en la sesión del 18 de julio”. Se discutió largamente sobre la solución que se debía tomar, visto que se provocaba nuestra salida de El Escorial. Se determinó que antes que nos obligasen a salir nos despidiéramos nosotros por medio de un escrito, no sin reclamar el pago de atrasos e indemnizaciones de daños y perjuicios.

Por fin vino inexorable la Real Orden en la que se intimaba a la Comunidad para que evacuase el Monasterio en el término fatal de diez días y se hiciese entrega de todo al Consistorio Real.

El Padre Provincial hizo la última visita a los Novicios y determinó que el Noviciado pasara a Alcalá de Henares y el Juniorato a Getafe. De esta forma tan violenta y arbitraria fuimos desalojados de la pacífica residencia que por tres años habíamos gozado en el Colegio del Real Sitio de El Escorial, donde nuestros Superiores habían acariciado las más halagüeñas esperanzas y nuestro P. Faustino Míguez había pasado dos años de su fecunda vida de oración y trabajo [Notas 9].

No ha faltado algún escritor que ha pretendido inventar algunas otras razones especiosas sobre nuestra salida del Monasterio, alegando que no se avenía la asistencia al coro y demás obligaciones impuestas, con nuestra vida de clases y estudios, pero creo que tal suposición no pasa de pura fantasía. Las razones escuetas y verdaderas están, por desgracia demasiados claras y las queremos explicar en este pequeño resumen. Lo tomamos de un Informe de autor anónimo, pero enterado, aunque sea con alguna parcialidad de las incidencias del Caso. Se trata de un escrito de nueve páginas, redactado con bastante posterioridad a los acontecimientos “cuando Ruiz Zorrilla se hallaba expatriado en París por sus ideas progresistas, sufriendo muchas privaciones por la escasez de recursos, su primo carnal, el P. Juan Manuel Zorrilla del Rosario, residente entonces en S. Antón de Madrid le enviaba cuanto podía para aliviar su penosa situación. Agradecido a estos favores cuando triunfó la Revolución de septiembre del 68 con Serrano, Topete y Prim, volvió a Madrid y fue nombrado Ministro de Gracia y Justicia. Entonces dijo a su primo que pidiera lo que quisiera y el P. Zorrilla asesorado por algunos Superiores, pidió la Dirección del Colegio de El Escorial vacante por la expatriación del Santo Obispo Claret, confesor de la Reina y que la siguió al destierro. Por lo tanto sus hijos tuvieron que abandonarlo ante las circunstancias desfavorables a su gestión y le fue concedida al P. Zorrilla su pretensión. Instalado el P. Zorrilla en El Escorial dejó todo el personal que había de Profesores y Capellanes todo aquel año 68-69, hasta que por fin llegaron nuestros Superiores al concierto de las cláusulas de Gestión de todo el edificio, mediante la intervención y patrocinio de S. M. la Reina como hemos señalado anteriormente[Notas 10]. Allí permanecieron hasta que verificada la Restauración en 1875 fue proclamado Rey Alfonso XII, hijo de la destronada Isabel II.

Entonces se movieron nuestros enemigos, muchos y muy diversos y con finalidades muy interesadas. Las causas especiosas que se esgrimieron para nuestra salida, las podemos sintetizar en las siguientes: Que habíamos sido llevados allí por la Revolución, lo que no es exacto ya que nuestras Capitulaciones están tramitadas con los Reyes Amadeo de Saboya y su consorte; que no habíamos apartado al P. Zorrilla de allí inmediatamente, lo que tampoco es verdad, porque se nombró inmediatamente que se pudo al P. Anastasio García del Dulce Nombre, como Vice-Rector in capite y al P. Zorrilla se le mandó que marchará a Roma[Notas 11] , ya que su solo nombre, según dijo la Infanta Isabel, asustaba en Palacio.

El tercer motivo que se esgrimía era que no se habían presentado nuestros Superiores del Colegio a Palacio a ofrecer sus respetos al Rey Alfonso XII, como lo habían hecho las demás DEPENDENCIAS DEL REAL PATRIMONIO, por más que ya lo habían hecho nuestros Padres cuando el Rey pasó por El Escorial para hacer su entrada solemne en Madrid, y cuarto motivo, y este sí que tenía su fundamento real y perjudicial para nosotros, el haber dejado vivir con nosotros en el Monasterio a los antiguos Capellanes, que se lo pidieron así a nuestro P. Provincial y él bondadoso, accedió a ello, de donde resultó que teníamos al “enemigo dentro de casa” . Al salir nosotros fuimos reemplazados por el P. Pagés, canónigo de Sevilla y por los antiguos capellanes para el culto y Profesores e Inspectores seglares para el Seminario; pero tan mala maña debieron darse que la INTENDENCIA, viendo el desorden que allí reinaba y lo mucho que el Escorial le costaba y comprendiendo que aquello no era más que una Comunidad religiosa, que es para lo que había sido fundado, quiso llamarnos otra vez , pero no atreviéndose a hacerlo o temiéndose una negativa, se valió del Cardenal Moreno, Arzobispo de Toledo en aquella ocasión. El Cardenal llamó a nuestro Padre Provincial y le expuso los deseos de la INTENDENCIA para que volviéramos, pero el Padre Provincial debió poner tales condiciones respecto a nuestra seguridad allí y la mezquina dotación que nos daban, que la INTENDENCIA creyó que no se podían admitir. Entonces llamaron a los Dominicos, que no quisieron aceptar y por último a los Agustinos que tan acertadamente lo dirigen hasta el día de hoy[Notas 12]. Como luego trata de algunos Religiosos que allí ejercieron su docencia y figura en la lista nuestro Padre con alguna noticia que desconocíamos absolutamente, vamos a proseguir la copia ahora literal del Escrito o Informe: “Respecto al personal que allí se reunió basta decir que allí estuvo el P. Mendía (Manuel), traductor y anotador de la SUMA de Sto. Tomás, de cuyo trabajo tan cumplido elogio hizo Fray Ceferino González. El P. Faustino Míguez, competentísimo Profesor de conocimientos nada vulgares en Medicina y tan conocido por sus ESPECIFICOS. Además era tan versado en Ciencias FISICO-NATURALES que el Sr. Obispo de Santander le llamó para montar el GABINETE DE FISICA E HISTORIA NATURAL en el SEMINARIO DE CORBALAN (sic). Es también el Fundador de las Religiosas de la Divina Pastora, que cuentan en la actualidad con bastantes colegios. (Por primera vez nos enteramos de este cometido prestigioso encomendado a nuestro Padre, pero ya sabemos su innata tendencia a dejar en el polvo del olvido sus grandes éxitos. También algún otro testigo del Proceso apunta la idea de que fue llamado por el AYUNTAMIENTO de CÁDIZ, para hacer exploraciones de manantiales subálveos en la población y que afortunadamente dio con ellos). El P. Vicente Alonso, actual Obispo de Cartagena, que basta ver el puesto que ocupa para formar su elogio[Notas 13] . El P. Felipe Vinuesa, nombrado después Asistente General, el cual, durante los cuarenta y tantos años que estuvo explicando Matemáticas en nuestro Colegio de San Fernando, fue siempre tenido por un eminente matemático en el Instituto San Isidro de Madrid. Los que hemos convivido con él hemos tenido como Director Modelo de Colegiales y anhelábamos seguir sus huellas de verdadero Hijo de San José de Calasanz. El Padre Antonio Ramos, distinguido Profesor de Literatura, de Lenguaje elemental y castizo autor de innumerables poesías. También estuvo en Comunidad y fue Vicerrector in capite el P. Anastasio García del Dulce Nombre, notable publicista y escritor de obras piadosas. El último curso hubo 115 internos, de estos había treinta plazas que pagaba el Gobierno de la República, que nos respetó y reanudó sus Estipulaciones con nosotros, con la mezquina pensión de seis reales diarios, para los “hijos de la Guerra del Norte“. Pero vamos también a transcribir, aunque sea una síntesis, unas RESPUESTAS a una COMUNICACIÓN que ya la ADMINISTRACION había formulado a nuestros Padres, sin duda sugeridas por nuestros émulos principalmente Capellanes, Profesores, Bibliotecarios que habían sido desplazados, en cuanto estaba a nuestro alcance el sustituirlos, según las Estipulaciones que se concertaron con los Representantes de la 1° República, una vez que abdicó su M. el Rey Amadeo de Saboya[Notas 14] .

Sin embargo, el DECRETO de EXPULSION vino PERENTORIO, fundándose en las siguientes motivaciones de peso tan endeble, si no hubiera habido voluntad aviesa: “No haber renovado las CLAUSULAS DE CESION DEL PATRIMONIO REAL, por haber caducado dichas concesiones DEFINITIVAMENTE al desaparecer ésta. Los PP. Escolapios ante el Nuevo Orden de cosas y ante nuevos derechos reconocidos por el citado derecho (sic) (será ¿ Decreto? de 14 de enero necesitaron y debieron pedir, cual antes lo habían hecho al Gobierno de la República, la CONFIRMACION DEL CONTRATO o mejor dicho una NUEVA CONCESION del actual MONARCA y no habiéndolo hecho, CLARO ES QUE SU PERMANENCIA EN EL MONASTERIO, debido solamente a la tolerancia que con aquellos ha querido tenerse, no ha podido rehabilitarlos en el disfrute del DERECHO QUE POR EL PRIMITIVO CONTRATO pudieron adquirir … El CONTRATO con D. Amadeo fue el 14 de octubre de 1872; el de la República, el 24 de febrero de 1874, el de la expulsión, por Real Orden de 14 de enero de 1875. Responde con el ENTERADO el 6 de agosto el P. Eugenio Caldeiro. Superior[Notas 15].

Para mayor abundancia, además de los testimonios que hemos aportado anteriormente sobre la DIRECCION DE LA BIBLIOTECA por nuestra Orden y el nombramiento a favor del P. Míguez de BIBLIOTECARIO MAYOR, copiamos esta Acta levantada al entregarnos su DIRECCION: “En la Biblioteca de impresos de S. Lorenzo de El Escorial, a quince de mayo de mil ochocientos setenta y cuatro, D. Darío Cordero, D. Juan Fuentes y D. Luis Ramírez , bibliotecarios que fueron de la misma por disposición e intervención de la Administración de este SITIO, los PP. Escolapios Faustino Míguez y Vicente Alonso, por disposición del citado Rector de los PP. Escolapios al concluir el recuento y entrega de dichos libros impresos y para evitar toda detención en el servicio de la referida BIBLIOTECA, se procedió a formular esta Acta provisional de entrega con asistencia de D. Joaquín de Iguino, D. Miguel Bienes y D. Juan José Rodríguez, en clase de testigos… y en este acto y para resguardo de los referidos interesados con el Visto Bueno de los referidos Jefes de entrega, firman los concurrentes la presente Acta … V° B° El P. Rector, Juan Manuel Zorrilla, Darío Cordero, Faustino Míguez , Vicente Alonso y otras varias firmas”[Notas 16].

Estas transcripciones que hemos realizado de documentos tan exhaustivos nos demuestran dos cosas que ya hemos señalado anteriormente, que el P. Míguez fue durante un año, BIBLIOTECARIO PRIMERO DE LA BIBLIOTECA DE El ESCORIAL, y que durante este breve lapso no pudo llevar a cabo muchas empresas que algunos quieren atribuirle.

Solamente nos quedó un grato recuerdo de esta expulsión violenta e hiriente, torpe revancha e involucración de intereses que nunca debieron ponerse en el mismo plano. La Escuela Pía nunca intervino en politiquerías de baja estofa, y su trabajo y dedicación a la Instrucción de pueblo fue siempre un timbre de gloria. Si algunos no lo entendieron así o quisieron aprovechar la situación para sus medros personales, no hicieron otra cosa que rebajarse en su cota moral y privar a los hijos del pueblo del mayor beneficio que se les puede otorgar para su promoción social. El pretexto vano de una estructuración de más altos vuelos no llegó nunca a tener vigencia.

Como hemos indicado arriba, los autores de este atropello quizá quisieron mostrase espléndidos para lo que se estilaba en aquellos tiempos, reparando los daños y perjuicios con una compensación que sirviera de satisfacción para los que lógicamente podían sentirse lastimados en su reputación profesional[Notas 17].

Nuestra Provincia recibió una indemnización cuantitativa bastante notable que permitió por primera vez en su historia levantar cabeza a nuestra precaria situación económica, en relación con la penuria de los tiempos pasados.

Notas

  1. No existe hasta el momento presente ningún trabajo serio dado a la imprenta sobre nuestra estancia en El Real Monasterio y a la verdad que se merece él solo una monografía que sería muy interesante. Se trata de la reina Dñª María Victoria del Pozo de la Cisterna, mujer de intachable vida, muy piadosa y favorecedora de las Congregaciones Religiosas. Ella fue también la fundadora en Madrid del famoso Asilo, llamado de las Lavanderas que tuvo vigenia hasta las postrimerías de la Monarquía de España (1931) gozando siempre de la predilección de los Reyes.
  2. El P. Juan Manuel Zorrilla nació en Sacedón (Guadalajara) y una vez pasado su tiempo de formación, enseñó durante 15 años la lengua latina en el colegio de San Antón de Madrid con general aplauso de discípulos y seglares. En los transtornos políticos de la Nación condigna la necrologóa oficial de la Orden, “magnae scoliis piie utilitati fuit”, en la tramitación de la Fundación de Granada y en el interés, porque el colegio de el Escorial viniera a parar a nuestra Congregación una vez que, primero, “por orden del Gpbierno, con anuencia de nuestros superiores, estuvo al frente de aquel establecimiento y después dispuso los jalones nos fuera cedido por medio del valimiento de la piadosísima Reina Victoria, porq quien fue muy estimado y tratado con mucha familiaridad”. Se vio precisado a salir de España al cambio de Régimen y llegó a Roma donde residió en San Pantaleo durante 3 años, llevando los negocios de la Congregación española. Volvió después a Madrid donde fue nombrado Procurador General, cargo que ejerció con gran solicitud y competencia. M. el 6-9-1879. No deja de ser interesante y esclarecedora la siguiente carta del P. Juan Manuel Zorrilla al P. General y que se halla en el Archivo de S. Pantaleón . Madrid 21 de junio de 1878. Mi querido P. General: después de mi viaje feliz he llegado a ésta hace ya 8 días, habiéndome detenido en Lourdes, Burgos, Bayona, San Sebastián y Tafalla, para ver la familia que tengo en éste últim punto. He encontrado buenos a todos los padres y me han recibido con cara de Pascuas, como vulgarmente se dice; parece que quieren cancelar a porfía las murmuraciones y detracciones que durante mi ausencia han tenido respecto a mi persona, habiéndose dado el caso increíble e inaudito de ser los Superiores los primeros en esta obra de desprestigio y descrédito, mientras que yo no hacía otra cosa en Roma que honrarlos con mi conducta y mishechos.. Pero ahora aparentan todo lo contrario y especialmente desde que han recibido la orden de cobrar 20 mil duros por los atrasos del abominado colegio de El Escorial . Cariñososo recuerdos, etc… Juan Manuel Zorrilla del Rosario.
  3. Así lo hallamos consignado en diversos atestados del Archivo de la Vicaría de España ; uno de ellos que dice Dirección del Patrimonio que se reservó al último Monarca. Sección 1, Negociado 3º , 18 de marzo de 1874. El presidente del poder ejecutivo de la República Francisco Serrano. El Ministro de Hacienda.- José Echegaray (el famoso dramaturgo de O Locura o Santidad”, Premio Nóbel de Literatura, con Mistral, en 1904)
  4. Defiende esta tesis el P. Calasanz Bau en “ El P. Faustino de las E.P., Fundador de las Hijas de la Divina Pastora”. Texto mecanografiado de 300 páginas. No comprendo en qué fundamentos puede cimentar su alegato, a todas luces inexacto. Una nueva prueba de la confirmación de nuestro aserto la encontramos en estas palabras dirigidas al P. Casanova por el Vicario de España: la Casa de el Escorial necesita doble personal y aún triple del que cuenta y que no podemos aumentar en muchos años. Se necesitan allí personas inteligentes y que posean algunos idiomas, por lo menos, para colocarlos en sus célebres bibliotecas… Pues bién, ¿no habrña ahí alguno o algunos religiosos cesantes, sobre todo hoy que han sido lanzados de los colegios, que quisieran venir a España, hasta que puedan vovlver a su colegio, esto es, hasta que mejoren las cosas? (carta de 23-10-1874. R.G.B., 242).
  5. Cf. Catálogo de los Manuscritos Castellanos de la Real Biblioteca del Escorial. P. Julián Zarco Cuevas. Madrid, 1924, pág CVIII. Lo confirma igualmente la necrología oficial con estas palabras: “simul regali Bibliotecae custos valde dilgens fuit designatus” (pág 19).
  6. La necrología oficial dice con toda determinación que “ en El Escorial enseñó las mismas asignaturas que en Sanlúcar” En el Libro de Registro de la Secretaría Provincial podemos constatar que la obediencia de Sanlúcar a El Escorial está consignada el 24 de septiembre de 1873 (pág 162).
  7. El P. Faustino Míguez de las E. P., por el P. José Cerdeiriña. Orense. Imprenta “La Región” 1952. pág. 38 donde le considera puesto al frente de la Biblioteca del Célebre Monasterio; estudió “lenguas orientales” para estar a tono con su cargo.
  8. La marcha del colegio una vez consumada la marcha de nuestros padres no debía ser muy apetecible ni en consonancia con las pretenciones que se propusieron especiosamente para lograr nuestro relevo. Vease la comunicación siguiente que pone bien de manifiesto esta situación desalentadora del colegio:” Dirección del Real Colegio de el Escorial. Exmo Sr.; La corporación de sres capellanes y profesores, que en la queja contra el Sr. Cardona me ha entregado el oficio adjunto. El 13 de enero de 1876 ( a los 5 meses de nuestra salida). Los que suscriben, Capellanes y Profesores del real colegio de San Lorenzo acuden respetuosamente a V.S.para manifestarle que han visto con honda pena la escandalosa conducta seguida por el Sr. Vicerrector del colegio en levantar públicamente un castigo leve y justísimo impuesto a un niño en el comedor por el Prefecto del Colegio y Capellán de este Monasterio… que esa conducta era desprestigiar la autoridad y humillar al sacerdote…” (y firma 10 profesores). Al margen, el decreto siguiente: “Manifiéstese al Rector para que lo haga a los formantes que se ha visto con el mayor desagradosu reclamación tumultuaria, y poco evangélica su conducta, debiendo en caso acudir con queja al Rector sin necesidad de escritos ni previas reuniones ni confabulaciones”. Firmado, Jerónimo Pagés- Al hablar del P. Eugenio Caldeiro de la I Concepción, que fue rector de El Escorial en los últimos meses de nuestra estancia (1875), declara el P. Lasalde en la Historia Literaria . T. II pág. 227-8: “Mientras el Rey y los Infntes visitaban el colegio y se mostraban satisfechos de él y ofrecían su protección a la Comunidad, no faltaba quien discurría los medios deexplotar aquel establecimiento. Al efecto se alegó que los padres eran poco afectos a la Dinastía y se pisió el beneplácito a Don Alfonso XII para establecer un colegio del de las bases del de Ma Terss de Viena. Los Escolapios desalojaron el local y el nuevo colegio se fundó pero no tuvo del de Ma Teresa más que el uniforme de los alumnos. Al poco tiempo se vió el establecimiento tan desacreditado que hubo necesidad de acudir a una corporación religiosa para que se encargara de él.
  9. Respecto a nuestra estancia y regencia del colegio de El Escorial, nos agrada ver confirmada la co mplacencia que produjo en el ánimo del santo padre, el Papa Pio IX, transcribiendo estas palabras de una carta del P. Casanovas, General romano, al Vicario de España, P. José Balaguer: “Al leerle (al Pontífice) la clausulilla relativa a El Escorial, me preguntó: ¿Qué fundación es esa? . Le dije la historia como Ud me la tienen escrita; dije cómo habiendo hablado del proyecto con Monseñor secretario de la Congregación de Obispos y Regulares, este me encargó le escribiera a Ud. exhortándole la llevara a cabo”. Bien. (contestó el Papa), me place; de este modo los hijos de militares y empleados aprenderán las verdades de nuestra santa religión y se salvará aquel magnífico edificio.”. pero ha añadido inmediatamente y con cierto aire de severidad: “No quiero que les escriba que el Papa lo aprueba; yo no tengo ahora relacones con aquel Gobierno.” (Carta del P. Casanovas al Vicario General de España. Archivo de la Vicaría.).
  10. Comprende este departamento lo que fue confesorio de los monjes Jerónimos y hay en él salas espaciosas, para dormitorios, salón de studios buenas cátedras y gabinetes completos de Física e Historia Natural, como todos los muebles útiles correspondientes para el servicio de los alumnos y su completa instrucción en todas las ramas de primera y segunda enseñanza. Tomado del Manuscrito” Estado del Colegio de las Escuelas Pías deSan Lorenzo de el Escorial” . Archivo de la vicaría.
  11. El 14 de enero de 1875 hizo su entrada en Madrid Alfonso XII y el 7 de julio del mismo año el P. Vicario, el P. José Balaguer, informaba al P.General de Roma que el P. Zorrilla acababa de marchar a la Ciudad Eterna para ser Procurador por España, y “le puede informaren de todo verbalmente” Archivo G. R.G., 242.
  12. Dejamos, como es obvio, la responsabilidad de estas noticias al autor anónimo del informe, porque de éstas últimas proposiciones no hay constancia ninguna en nuestras Crónicas Oficiales.
  13. De donde se desprende que esta que esta relación se redacto después de 1900, ya que desde esa fecha ocupaba la Diócesis de San Fulgencio nuestro Padre, habiendo sido antes prelado de Astorga y preconizado por fin Arzobispo de Zaragoza poco antes de morir.
  14. Dice así el escrito exculpatorio: “Las cinco preguntas que esa Administración me hace por orden de la Dirección General quedan contestadas con las cinco respuestas siguientes: 1° El cuadro de Profesores de este colegio se compone de los individuos siguientes: Padre Faustino Míguez, Profesor de Física e Historia Natural. P. José Ma Gómez, Profesor de Filosofía. P. Pedro alvarez, Profesor de Retórica. P. Ramón rodríguez, profesor de Aritmética y Algebra. P. Antonio ramos, Profesor de Latín e Historia. P. Felipe Vinuesa, profesor de Latín y Geografía. P. enrique Caño, Profesor de Instrucción Primaria. P. José Ma Ponferrer, profesor de Instrucción primaria. Hermano Eulogio Jiménez, Maestro de Primeras letras. 2° respuesta. Las 3 plazas de Capellanes destinada a decir las Misas de punto y desempeñar otras funciones del Culto en este monasterio, están cubiertas, desempeñando el cargo que aquellos tenían los Capellanes siguientes: P. Manues Cifuentes – P. Ramón Salgueiro- P. José Ma Gómez – P. Vicente Alonso- P. Faustino Míguez- P.Ramón Rodríguez-P. Felipe Vinuesa-P. Antonio ramos- P. Enrique Caño- P. Pedro Alvarez- P. Calixto Soto- P. Juan M. Zorrilla. Para no abrumar con más nombres propios la atención de la Dirección General, omitimos los nombres de los demás individuos destinados al servicio del coro y Altar que pasan de treinta, y otras condiciones que marcan los Estaturos de la Orden de la Corpotación. 3ª respuesta. Esta comunidad conserva la plaza de organistao Maestro de Capilla que mensiona el artículo 12 del contrato y al efecto ha nombrado a D. Cosme J., que desempeñaba dicha plaza con la asignación de 4.000 reales, cuando fue declarado cesante por la dirección General,28 de marzo último habiendo designado…(se observan en el escrito muchos tachones y repeticiones que hacen muy difícil la lectura e interpretación)…. Por dicho nombramiento el sueldo de 6.000 reales anuales con la obligación de prestar los servicios exigidos a esta Corporación. 4ª respuesta Esta Comunidad ha celebrado las funciones extraordinarias de Semana Santa, Corpus, San Lorenzao, Santa forma, y honras generales de los Reyes, cuyas cenizas están sepultadas en este monasterio. No ha podido celebrar las honras particularesd e Carlos V y Felipe II por carecer de fondos, pues todavía está debiendo el material de cera que se ha gastado en la celebración de las primeras, como también se h vito obligada a contraer deudas a fin de atender a otros servicios del monasterio. 5° respuesta. Que hay personal necesario para la limpieza y Conservación de ñas Salas capitulares, Claustros, Porterías, Sacristías, y Biblioteca lo demuestra la relación siguiente: P. José Ma, Capellan y Sacristan Mayir. P.Antonio Segovia, Sacristán Mayor. Hermano Cipriano, Sacristán. Hermano Felix Solera, Auxiliar del Sacristán. Serafín Marchena, Idem. Eustaquio López, ídem. Juan Riaza, celador del Claustro Bajo. Víctor García, celador de las Salas Capitulares. Pedro Calvanta, Celador del Claustro Alto. José rey , portero del Monasterio. Pedro Fernández, portero. Hermano José iñigo, celador de la biblioteca. P. Faustino Míguez Bibliotecario 1° P. Vicente Alonso Bibliotecario 2°. Los dos dependientes, Antonio Segovia y Víctor García, tienen el mismo sueldo que disfrutaban antes de la orden del 28 de marzo último. Otros son individuos de la Corporación; los demás están como todos los domésticos de la casa, que unos tienen 100 mensuales, casa y comida, y otros 80,70. 60, según el servicio que prestan. Creo haber contestado cumplidamente cuanto nos preguntaban en la comunicación del 31 de octubre último. Monasterio de El Escorial, 3 de noviembre de 1874.
  15. Cf. Breve reseña de la fundación del Instituto de las E.P. en el Monasterio de El Escorial. Archivo de la Provincia . Carp. “Monasterio de El Escorial”
  16. También existe el Acta de la Entrega de la misma Biblioteca en los días de nuestra expulsión. Redactada en estos términos: Acta por la que consta la prevención de la entrega de la Biblioteca llamada del Seminario, hecha por D. Faustino Míguez a nombre de la Comunidad de PP. Escolapios a D. Manuel Villapadierna . Delegado de Hacienda Pública...
  17. Por los atrasos e indemnizaciones de El Escorial se cobraron ventiun mil duros, y se acordó atribuir al Sr. Que lo había trabajado y al P. Antonio Serna. El P. Zorrilla hace una reclamación sobre existencias que habúa allí al ir la Comunidad y examinado y reconocido se le dieron 34.000 reales para él y su primo, D. Nicolás Serrano. (“Libro de “Actas de la Congregación Provincial”que comprende desde 1916 a 1918).