DelAlamoBiografia/CAPITULO XXVIII : FENÓMENOS CONCOMITANTES DE LA SANTIDAD

De Wiki Instituto Calasancio
Saltar a: navegación, buscar

CAPITULO XXVII : LA CRISIS DE 1907
Tema anterior

DelAlamoBiografia/CAPITULO XXVIII : FENÓMENOS CONCOMITANTES DE LA SANTIDAD
Índice

CAPITULO XXIX: CURACIONES SORPRENDENTES Y EFECTOS MARAVILLOSOS DE SUS ESPECIFICOS
Siguiente tema


CAPITULO XXVIII : FENÓMENOS CONCOMITANTES DE LA SANTIDAD

Profecías, Visiones, don de Bilocación, Escrutación de Conciencias. ¿Se dieron en el Siervo de Dios los fenómenos concomitantes de la santidad de vida? Es un interrogatorio que nos podemos formular todos. Porque prácticamente, aunque no son de esencia de la santidad, han tenido lugar con más o menos intensidad y frecuencia en todos los hombres y mujeres que han llegado a un grado especial de unión con el Señor. Son síntomas característicos y a veces muy llamativos en sus vidas. Por otra parte constituyen fenómenos que podrían en muchas ocasiones tener una explicación más o menos convincente por la telepatía, la sugestión u otros elementos que hoy estudia, la parapsicología. Existen en su epistolario varias cartas que indican ciertas premoniciones, presentimientos etc., que nos dan indicios afirmativos sobre esta suposición, como cuando dice a M. Superiora de Chipiona, que había tenido el presentimiento de una catástrofe que ocurrió a los PP. Franciscanos del Monasterio de Regla sobre el hundimiento de la techumbre (1). O estas palabras de una de sus misivas: “También yo he sentido mucho no ver a los Sres. de Argüeso, pero ¿Qué hacerle? Cosa rara en la noche del 4 al 5 estuve pensando en ellos, casi toda ella; ya me daba el corazón que pasaban por aquí “ (carta 9-7-89) o estas otras a una de sus primeras religiosas: “hija mía acabo de convencerme de que el demonio está furioso; pues al contestar la anterior, parece se ha complacido en derramar sobre tu carta, que tengo delante, el más inmundo olor de impureza, que ha desaparecido al punto con la señal de la cruz”. (Carta5-3-89). Pero será mejor trasladar algunos de los testimonios de los Procesos, que abonan taxativamente muchos fenómenos de adivinación, conocimiento interior de las conciencias, predicción del futuro, visiones etc., reservando para un capítulo especial las curaciones con visos de milagrosas o de difícil explicación natural. El lector juzgará con su criterio la interpretación legítima o más consecuente con sus convicciones.

(1) Ver: carta del 7- XII-1905 Cf. carta 31 de diciembre de 1915. Carta a M. Ángeles del 4-3-1890-

“El presentía que se acercaba su última hora, porque en uno de los escritos que compuso para las Religiosas, tiene frases parecidas a éstas: Encontrándome en víspera de emprender un viaje a la eternidad”[Notas 1]. Todos cuántos trataron al S. de Dios estaban convencidos de que tenía el Don sobrenatural de CONSEJO, ya que cuántos a él acudían, sin titubeo alguno cumplían cuánto él indicaba en la plena convicción de que obraban bien. Sin embargo, en algunos hechos que puedo acreditar parece que se revela un espíritu profético del Siervo de Dios; uno ya queda consignado antes, que es el que se refiere al matrimonio que fue a visitar al Siervo de Dios acompañado del P. Pinilla que aún vive, para que el S. de Dios dictaminase la enfermedad que padecía el esposo y le prescribiese los remedios oportunos. La mujer muy locuaz, estaba aparentemente llena de salud; El S. de Dios, después de despedir al matrimonio, indicando lo que debía hacer el enfermo para su curación, le dijo al P. Pinilla: “La que está verdaderamente grave es la mujer” y en efecto a los dos meses murió[Notas 2].

Por esa misma época y por el mismo motivo (desacreditar al S. de Dios), sus enemigos le llevaron una enferma, para que la curase; apenas la vio el S. de Dios, sin tocarla ni acercarse a ella dijo: “Yo podré curar enfermos, pero no resucitar muertos”. La enferma quedó muerta en la misma habitación”[Notas 3].

“Hasta tal punto cundió entre nuestros PP. este ambiente, que algunos religiosos tenían verdadero temor de que el Siervo de Dios dijese alguna cosa que no le agradaba, por la persuasión firme que abrigaban de que respondía plenamente a la verdad”.

“He oído muchas veces respecto a que el Siervo de Dios durante su vida realizase algunos prodigios que merecieron el calificativo de milagrosos; sin embargo no puedo detallar en concreto hecho alguno de esta naturaleza”.

“ Ignoro la ocasión primera en que el Siervo de Dios se dedicó a la medicina; pero sobre todo puedo decir que según me manifestó el mismo Siervo de Dios, ya en Getafe se le despertaron estas aficiones a la Medicina y él mismo me manifestó, que en una ocasión en el que le presentaron una mujer con pulmonía gravísima, él acudió al Señor en la Oración; pidiéndole que si era la voluntad de Dios que él se dedicase a la medicina que le diese una señal; la cual sería que aquella mujer curase. En efecto subió a su habitación, bajó unos globulillos que dio a la enferma y a los cinco minutos comenzó a convalecer, marchándose ya casi del todo bien; con lo que el S. de Dios comprendió que era la señal que le daba el Señor para que se dedicara a la Medicina”[Notas 4].

“La manera como encontró la fórmula de la Diabetes fue que estando un día comenzando a rezar el himno de Prima se le ocurrió la fórmula de la Diabetes; luego el primer impulso fue dejar el rezo y anotar la fórmula pero reaccionó inmediatamente y dijo : “No, primero es Dios y después es la Diabetes.” Y así siguió rezando el Oficio y después que terminó las Horas y dio gracias se fue al Laboratorio, realizó la fórmula y comprobó en efecto que aquella era el remedio contra la diabetes”.[Notas 5] “Al referirle al Siervo de Dios las curaciones que producían sus productos procuraba desentenderse y cambiaba de conversación. Por mi parte he de confesar que sin negar la eficacia que naturalmente pueden tener estos específicos, creo que su mayor virtud ha de atribuirse a la santidad del Siervo de Dios el cual todos los productos que fabricaba los bendecía antes de que se los llevaran; según me han dicho las Pastoras”[Notas 6].

Creo que tenía el don de interpretar las conciencias por algún caso que voy a referir. Según me refirió la que fue Superiora General de las Pastoras. M. Julia Requena de Jesús, estando el S. de Dios dando la comunión, como acostumbraba al fin de curso a las niñas de Sanlúcar, al llegar a una de las que comulgaban se detuvo, miró a la niña de hito en hito y dirigiéndose a la misma M. Julia le dijo: Madre Julia, tenga cuidado con esta niña. Después de la ceremonia la mandó llamar y le preguntó si quería mucho al Niño Jesús, y si le quería recibir todos los días, respondió la niña que quería mucho al Niño Jesús y que si el confesor se lo permitía su gusto sería comulgar diariamente. Cuando la niña se marchó, el Siervo de Dios dijo a la Religiosa: “Que falte antes la comunión para vosotras que para esta niña, porque os digo de verdad que en su corazón habita el Espíritu Santo en toda su plenitud”.[Notas 7]

La M. Aurora Rea de Jesús, que vive en el Colegio de Jerez de la Frontera, me refirió que estando ella en Sanlúcar en ocasión en que estaba allí el Siervo de Dios, tuvo un escrúpulo muy grande de comulgar al día siguiente, tanto que pasó la noche desazonada. Y al día siguiente cuando llamó la campana a Misa de Comunidad, estaba el S. de Dios de pie por donde había de pasar la comunidad y al pasar la M. Aurora le dijo: “comulga” “Con ocasión de la muerte de mi abuelo, el Siervo de Dios nos escribió una carta en la que parece prevenir lo que después pudimos comprobar acerca de su santa muerte, confiando en que el mismo día de su muerte subió al Cielo. En otra ocasión estando el Siervo de Dios enfermo en mi casa de Daimiel, con fiebre altísima, que le retuvo tres días en cama, hablaba con la Hna. Josefa en voz baja en otra habitación distinta a la que el S. de Dios ocupaba y cerrada la puerta de tal manera que no pudiera oír lo que hablábamos; en cuanto yo marché, llamó a la dicha hermana y la contó con todo detalle el contenido de nuestra conversación”[Notas 8].

También me contó que cuando se trataba de poner título a la Congregación siempre se fijó y quiso que estuviera bajo la advocación de la Stma. Virgen y para ello escribió en unos papelitos varias advocaciones de la Stma. Virgen; los dobló, los revolvió y saco uno, saliendo el de la Divina Pastora. Como no le agradó volvió a repetir el sacar un nuevo papel por siete veces, y ya entonces decidió que fuera ese nombre. Quedaron todas convencidas de que el título que había propuesto el Padre era el más acertado, y señalado por la Providencia

Más tarde ya se pensó en dar forma oficial a la Institución y darles hábito. Y sobre este punto me refirieron algunas religiosas ya fallecidas que les contaba que se había aparecido la Sma Virgen al Siervo de Dios hasta por dos veces, vestida con el hábito que quería que llevasen las religiosas y que es el que llevan en la actualidad” (1952) Y un día esas mismas religiosas me dijeron que habían oído a un P. Escolapio, confesor del S. de Dios, decir que se había aparecido al S. de Dios la Stma. Trinidad”[Notas 9].

“En cierta ocasión me contó el Siervo de Dios que le había visitado en Getafe un matrimonio; el esposo estaba gravemente enfermo y los médicos no acertaban a descubrir la causa de su dolencia; el S. de Dios vio al enfermo y le dijo que se pondría bien con tal que al regresar a su casa rompiese el botijo cuya agua bebía. El matrimonio se marchó desilusionado convencido de que el S. de Dios ya chocheaba y no le hicieron caso. Como la enfermedad se agravaba volvieron nuevamente a visitarle, por si estaba ya en sus cabales, y el Siervo de Dios con la misma caridad que la vez primera y sin que se molestase porque no habían cumplido lo prescrito, les repitió lo mismo. Al volver a su casa y en un acto de indignación el marido estrelló el botijo contra el suelo, sorprendido, al ver que dentro había un enorme sapo venenoso, que era la causa de su enfermedad, que había entrado allí en germen, se había desarrollado y no podía salir”[Notas 10].

También me consta por habérmelo contado las Religiosas fundadoras, la devoción especial que sentía por las almas del Purgatorio, por las que aplicaba frecuentes Misas y todas las noches al acostarse, sentado en la cama, rezaba el de profundis y otros sufragios por las almas del purgatorio. Las mismas religiosas me contaron que una noche se le aparecieron dos almas del Instituto de las Pastoras, a los pies de la cama y el Padre les dijo: “¡Ah farrucas con que estáis aquí! “Seguidamente les rezó un DE PROFUNDIS, les dio la bendición y desaparecieron”. (Según una tradición que me confirma la Hna. Catalina de Jesús, de Monóvar, una de ellas era una Religiosa que había muerto repentinamente).

“También debo de señalar las luchas que el Siervo de Dios sostenía por la noche con los demonios, puesto que las mismas religiosas de aquella Comunidad oían los golpes y los ruidos producidos en su celda; así como ruidos de arrastrar cadenas”[Notas 11]. También he oído que el Siervo de Dios, estando en Sanlúcar, confesó a una religiosa estando en el Colegio de los PP. Escolapios, gozando del don de bilocación, pues nadie le vio entrar en el Colegio de las Religiosas, ni por donde se marchó “.

“Las mismas Religiosas de Getafe me contaron que un criado de ellas, llamado Víctor (González), había visto al S. de Dios levantado sobre el suelo, como en éxtasis”. Por lo que dejo declarado entiendo que el Siervo de Dios estuvo dotado del don de hacer milagros. Varias de las curaciones que hizo son inexplicables por medios humanos. Él nunca daba explicación de las mismas sino que trataba de eludirlas”[Notas 12]. Sobre estas declaraciones no hacemos comentario ninguno, exponemos simplemente lo que consta en los Procesos. Continuamos con nuevas exposiciones de hechos que no tienen explicación natural plausible y que los mismos interesados consideraban fuera del orden natural. “Iban muchas gentes para que el Siervo de Dios las curases. Yo particularmente le consideraba Santo, porque sin haberme visto nunca él y sin conocerme adivinó lo que me había pasado a los quince años, de las calenturas que padecí. Pocos años después de haberme curado a mí, le llevé a una tía mía que padecía del hígado y también la curó”[Notas 13].

“Yo me confesé con el Siervo de Dios una vez antes de profesar y me impresionó, él me adivinó algunas cosas que a mí se me olvidaban”[Notas 14].

“alguna vez he oído que el Siervo de Dios había adivinado algunas cosas; pero no me constan datos completos”.[Notas 15]

“Creo que adivinaba la conciencia. Cuando yo me confesaba con él, al pretender yo ingresar en el Instituto, sin yo decir nada, me dijo el Siervo de Dios que yo no había ingresado antes al Instituto por una serie de causas que me enumeró y que efectivamente eran verdad”.

“Ya he dicho que creo tenía el don de penetrar las conciencias. También he oído decir que un Hno. de los Escolapios le había visto en éxtasis”[Notas 16].

“Tenía extraordinaria penetración de espíritu. A mí, en muchas ocasiones, me adivinaba el estado de mi alma sin yo decirle nada.” “Sé por haberlo oído a una Religiosa que tuvo una aparición de la Stma. Virgen en la que la Señora le animó a realizar su Obra en beneficio de las niñas pobres y desamparadas y le dijo que ella le ayudaría.” “También predijo el día de su muerte, porque a las Religiosas, les dijo que fueran a verle enseguida, porque acaso no le vieran más, y así sucedió en efecto, pues murió mientras rezaba el Rosario”. “Creo que las religiosas también le consideraban como santo; lo mismo decían los enfermos. Esta fama de santidad se fundaba en hechos extraordinarios, tales como el de una Religiosa a la que por tres meses consecutivos dijo que se confesase, porque no lo había hecho bien. Tengo por cierto que el Siervo de Dios tuvo dones sobrenaturales, como revelaciones, interpretación de conciencias y milagros. Yo misma he podido observar como el Siervo de Dios quedaba al traspuesto y como si estuviera en éxtasis. También he oído referir que el criado Domingo González, que sirvió al Padre y a las Religiosas durante varios años en Getafe vio al Siervo de Dios más de un metro y medio levantado del suelo y todo él lleno de resplandor. Y aunque lo llamaban no oía nada. También se supone que ha tenido apariciones de la Stma. Virgen. En otra ocasión, estando el Siervo de Dios preocupado porque se tardaba tiempo en aprobar las Constituciones, se le apareció la Stma. Virgen, diciéndole que no se preocupara”[Notas 17]. “He oído decir que tuvo una revelación del Señor diciéndole que fundara la Congregación”[Notas 18]. “Ya he dicho antes que el Siervo de Dios interpretaba las conciencias. Recomendaba mucho la humildad diciendo que era la escala del cielo. Sé que algunas personas criticaban al Siervo de Dios por sus actividades. Esa misma señora a la que antes me he referido, porque le dijo que su hija se moría, dijo que aquello era una brujería. Y efectivamente la niña murió en el acto. La gente atribuía las curaciones que el S. de Dios realizaba a la virtud del Siervo de Dios y no a la eficacia de los específicos”[Notas 19]. “Tenía un gran espíritu de fe y una gran presencia de Dios y me parecía que desde el Sanctus hasta después de la Comunión se quedaba extasiado. También oí referir a una Religiosa del Convento de La Latina, ya fallecida, que el Siervo de Dios, sólo con verla, le acertó que tenía vocación religiosa”[Notas 20].

“Yo misma, testifica la M. Gemma, General que era del Instituto en el momento de las deposiciones en el Proceso, lo experimenté en una ocasión en que me encontraba barriendo en una habitación; él me llamó y me dijo que algo me ocurría, yo no supe qué contestarle y seguidamente me manifestó que fuese al confesonario, que me hablaría. Efectivamente llegué al confesonario y adivinó cuánto me pasaba; por eso yo creo que tenía el don de interpretar conciencias. Entiendo que el S. de Dios tenía el Don de Profecía, como lo demuestra el hecho de haberle adivinado cosas a determinadas personas, escrutando las conciencias. De mí pudo decir que estando yo en Getafe, me adivinó cosas grandes de mi conciencia, sin habérselas yo dicho, como he referido. También he oído a otras Religiosas que adivinó el estado de su alma”[Notas 21].

“Adivinaba las cosas de mi espíritu antes que yo se las dijera”[Notas 22]. Me han narrado asimismo hechos prodigiosos conseguidos por intercesión del Siervo de Dios y que las Religiosas tienen por milagros.”[Notas 23] También quiero referir lo que me refirió un P. Paul llamado José González. Me refirió que siendo él Novicio de los PP. Escolapios en Getafe le salieron unos granos y los Superiores le negaron la Profesión. Estando un día paseando por el Parque muy triste encontró al S. de Dios que iba al Colegio de las Pastoras, quién al saber el motivo de su tristeza le dijo que no se apurara que él sería sacerdote de Enseñanza… pero de otra Congregación. Así fue: El Hermano salió de los Escolapios y a los pocos meses, ingresó en los Paúles. Un día fue a decir Misa a nuestro Colegio de Pontevedra, estando de Superiora la M. Antonia Amor. Y después del desayuno (reconoció el retrato del Siervo de Dios que estaba en la sala de visitas y llamó al momento a la Madre) y le contó la historia, diciéndole que él estaba muy agradecido al Padre pues le había dado ánimo y había salido verdad lo que le pronosticó.”[Notas 24].

Tantas y tan variadas testificaciones a las que podríamos añadir otras muchas procedentes de personas que no intervinieron en el Proceso Diocesano, creemos que son más que suficientes para formar en nuestra conciencia una Certeza Moral. Él en su humildad nunca daba explicación ninguna sobre las curaciones que realizaba, hablaba poco, y no hacía más que observar a los enfermos sin tocarlos físicamente. “Dicen muchos que en las curaciones que hacía daba globulitos para evitar los confundiesen con milagros”[Notas 25].

En el capítulo siguiente trataremos EL ASPECTO ESPECIAL Y PORMENORIZADO DE LAS CURACIONES CON VISOS DE EXTRAORDINARIAS QUE SON ABUNDANTÍSIMAS EN SU VIDA Y NO TINENE MUCHAS DE ELLAS EXPLICACIÓN NATURAL Y RACIONAL QUE SEA VÁLIDA.

Notas

  1. Testimonio P. José Olea Montes (Sum. Proc Ord. Matriten. Pág.44)
  2. Idem (Pág. 60)
  3. Idem Pág. 61
  4. Testimnio de D. T. Ruiz de la Hermosa.(Sum..Proc. Ord. Matriten. pág. 74
  5. Idem (pág 78)
  6. Idem (pág 82)
  7. Idem (P.ag 83)
  8. Idem (Pág 84)
  9. Idem Pág. 85
  10. Idem Pág. 93
  11. Idem (Págs 94 y 99 )
  12. Idem (Pág 106 )
  13. Testimonio de Gabriel Bautista Sánchez . (Sum. roc. Ord. Matriten.pág. 109 )
  14. Testimonio de M. Antonia Amor (Sum. Proc. Ord. Matritem pág. 136 )
  15. Idem (Pág. 138 )
  16. Testimonio de M. Presentación Ceballos (Summarium Proc. Ord. Matriten, Págs. 140-143.
  17. Testimonio de M. María Amada García Yepes. (Sum. Proc Od. Matritem. págs. 182-85; 195.)
  18. Testimonio de María Casáus (Sum. Proc. Ord. Matriten. pág. 207 ).
  19. Testimonio de Victoria Florido Sáenz (S. Proc. Ord. Matriten. págs. 208-210 )
  20. Testimonio de Sor María de la Stma. Trinidad Valtierrra Tordesillas, Religiosa Concepcionista de San Francisco, del convento de Santa Úrsula, de Alcalá de Henares (Sum Proc. Ord. Matriten, págs. 215-216).
  21. Test. de M. Gema Martinez (Summarium Proc. Ord. Matriten págs. 224-229 ).
  22. Testimonio de Dª Purificación Benevente (Summarium Proc. Ord. Matriten, pág 236)
  23. Test. de D. Luis Maldonado. Girón (Sum. Proc. Or. Matriten. pág. 239 )
  24. M. Antonia Amor Fernández (S. Proc. Ord. Matriten. págs.. 136-139). (Los paréntesis explicatorios son nuestros) Me narró personalmente este suceso varias veces la misma M. Antonia Amor Fernández con toda suerte de detalles, por lo que he podido ampliar algunos que pueden ser interesantes como un caso patente de predicción del futuro.
  25. Testimonio de M. Gema Martinez. (S. Pro, Ord. Matriten, págs. 222-228)