EP001

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Carta 1 (AG 1)

Madrid 28 de agosto de 1853

Don Benito Míguez, Secretario del Ayuntamiento Constitucional de Orense

San Jorge de Acebedo. Celanova

J.M.J.

Carísimos PP. y HH.: Nada más ajeno de un hijo verdaderamente tal, que la incorrespondencia con sus PP., y nada más impropio puede hallarse en unos PP. que el olvido de sus hijos; esto ni aún lo supongo, aquello tampoco se verifica; pues no crean ser una disculpa, de aquellas que sólo sirven para ocupar papel, de no haberle escrito antes, un dolor de muelas que quería hacerme el favorito de molestarme toda la Canícula, cuando menos, si yo no fuese desagradecido a tan flaco servicio. Me juzgaba indigno, no es de todos detener un cacique tan laborioso y tragaldabas, que ni dormir quería ni en comer pensaba ni un rato de descanso se tomaba; y por eso el día 15, día de la Virgen, día memorable, y día que formará época en tal historia de mi vida, demasiado satisfecho de tan continuo y exacto servicio, fui a un dentista para que me echase a fuera las Caniadas; quien como Sr. Francés, al instante !o hizo, felizmente, en términos que desde entonces me hallo sin cacique; ojalá no acierte más la puerta o le pueda dar con ella en los hocicos; pero no sin cacicadas, porque si bien al pobrecito cacique se le frustraron sus esperanzas, yo, a Dios gracias, tan contento y tan ufano, ya las remito, bien las meto en el bolsillo, cuando descansar las dejo en el cofrecillo. De donde pueden VV. colegir, que si tal piensan, no hay razón para ello; mayor me favorece a mí para así juzgar de todas cuantas me aleguen de no haberme escrito, ya responda a las que en Junio y Julio les remití, ya también dado que no las hayan recibido, preguntando a lo menos de qué lado.

Basta de historias; yo por ahora, gracias al que me lo dispensa, disfruto una salud tan completa como grande fue el chasco del Cacique; no así gusto por tal taciturnidad, que me hace creer que ya me tienen por muerto, y efectivamente no se engañan.

Admírome de Antonio y nada digo de José; de aquél, porque si me dice que sus estudios no le permiten ni aun escribirme, le diré que si a eso atendiera yo estaría sin haber escrito aún la primera carta, y consiguientemente no sabría cuán a gusto vine con la Maragatada; y de este, porque me alega por pretexto sus ocupaciones, le replicaré que no he tenido todavía un día enteramente desocupado de aquel porque si... En una palabra, a todos les aplicaré aquel proverbito: «Achaques al Viernes por no ayunarle.»

Les suplico que me hagan el favor de decir donde mora el Sr..., pues ya antes de sus días le escribí y no tuve noticia alguna si le llegó la carta o no; o hacen como las que a VV. les envío, llamadas cartas sin respuesta; que es de D. Gumersindo, haciendo de mi parte tanto a él como... finísimos recuerdos.

Dispénsenme la charanga que, ya va larga, ya fastidia, aunque mucho me... no esmero las expresiones que a todos espero darán, y en particular. Para VV. como siempre, pues no he sabido de innovación alguna.

S.A.H.Y.H.

H. Faustino de la Encarnación.