EP169

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Carta 169 (AG 171)

Getafe, 11 de septiembre de 1890

M. ANGELES GONZALEZ LEÓN

Sanlúcar de Barrameda

J.R.S.E.N.C.

Mucho me alegro que tanto se interese el P. Oliva por eso. Mucho puede hacer como Confesor del Sr. Arzobispo. Hurgadle que el que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

También me alegraré de que mande gente y buena y de que os obtenga, que bien puede, el Sacramento y el Capellán. A ser posible convendría que éste pudiese también confesar y a las niñas, aunque se le diera algo más.

Lo de que pueda decir la Misa un Escolapio, sólo vosotras podéis arreglarlo con ese P. Víctor; pero habéis de tener presente, que siendo las misas que ofrecen de Capellanía de sólo 8 reales tendréis que agregarle siquiera unos 3 y mejor 4 reales como propina del que la diga, o 1O reales al mes. De ese modo tal vez lo consigáis y siempre a buena hora, de otro modo lo dudo. Pero asegurando así la misa diaria y esa propina, será más fácil.

Sin embargo, si se encontrase un Sacerdote que al mismo tiempo se comprometiera a confesar las niñas, siendo de buena nota, sería un descanso para vosotras.

También creo, que, de no encontrarlo así, debíais ver si los Capuchinos aceptasen lo de la misa diaria aunque fuese de 10 reales, para que no se negaren tal vez, a confesar las niñas y a vosotras. Este es mi parecer; pero sin que se aperciban los Escolapios, que si no ya no aceptarían. Tal es mi pobre parecer. Vosotras haréis lo que mejor sea.

Para eso de los riñones, toma esos polvos blancos en una copita de agua y en ayunas, siquiera en días alternados. Es de alguna mala digestión.

No sé quién pudo haber dicho eso a D. Cayetano Fernández. Es fácil decirlo; pero no el corregirlo. Tendría que obedecer, si me lo mandasen; pero atendido lo que allí me esperaba, prefiero esto.

Dejemos obrar a Dios que sabe bien lo que conviene.

Si Regla Barón no quiere aprovecharse, ella se lo pierde. Tarde se le presentará una ocasión tan propicia.

Yo nunca podré hacer más por ella, ni por Carmen Barrio de nada me han dicho y me extraña. ¿Es que no ha querido presentarse ni aprovecharse? Lo sentiré; pero no podrá decir en adelante ya que Dios no le ha abierto puerta honrosa, como se lo prometí varias veces. No me parece mal vuestra ida a Regla y que así os hayan obsequiado, pero siento no hicieseis lo que el año anterior con Emilia y con su Hna.

Siento lo del P. Pacífico y del P. Guardián, ya me lo temía por ser el P. Vicario muy del Provincial y por trabajar para lo suyo.

Por eso quisiera que vuestro Capellán o el que os diga la misa pueda también confesar a vosotras y a las niñas y se preste a ello. Ya veremos.

Respecto al caballero de Chipiona, no sé cuándo podré encargar la medicina, que habrá que traerla de París y es carísima.

Me hace reír lo del Frasquito Caro y Dª Trini a buena parte. ¡Pobre hombre! ¿Y qué culpa tiene esa Sra.? Más que dijeron los de Repullo (q.s.g.h.).

Obrar bien; trabajar mucho y con método; mucha observancia y... a Dios rogando y con el mazo dando.

Del P. J. Márquez sólo me parece muy sencillo; no tengo nada más que decir de él: Y como hay poco en que escoger...

A Dª Carolina, Corrosivus si aún tiene propensión a favor Antracinum.

La medicina de Rosario saldría así porque no hicieron lõ que dije: moverlo bien mientras hervía.

Así sucede con todo lo que uno dice y no puede ver hacer.

No tendrás queja de que no te he ido contestando día por día según las efemérides.

Si quieres más, a tu abuela que yo me canso.

Os bendice El Viejo