EP223

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Carta 223 (AG 223)

Getafe, 12 de marzo de 1891

M. ANGELES GONZALEZ LEON

Sanlúcar de Barrameda

Me alegro que tan bien haya estado eso y deseo se aprovechen para el futuro que todo haya caído en buena tierra y nada sobre piedras ni en el camino. Bueno es que los mismos padres de las Ejercitantas se vayan desengañando de lo que eso conviene a ellos y a sus hijas. ¡Cuánto bien pueden hacer éstas en el seno de sus familias! Me parece que ésta es una de las cosas que más se debe inculcar sin indicar por eso que anden mal aquéllas. Sin esfuerzo creo que lo que me dices de María Angulo, porque la conozco bien, a mi parecer y materia dispuesta para ser una santa en cualquier estado y bien dirigida; ¡Dios le conserve esos sentimientos y me los haga tan felices, como yo se lo pido! Tal para cual como el Señor lo ofrece a los que bien se portan. Di a María que no contesté la suya, porque no lo pedía su contenido, prescindiendo de lo que ya le dije por tu conducto. No dejará Manolo de hacerte algún obsequio para el altar y mayor sería, si le dieres también Ejercicios: Fue buena ocurrencia. Yo creo que no te quedarías corta en tus indicaciones o indirectas.

Y la de Dolores Delgado ¿en qué ha quedado? ¿Entró o no? Ya supongo quedarás rendida y con ganas de retirarte un poco después de tanto jaleo y tirantez. Ahora que el postre no ha sido muy agradable, pero se conoce que quiso el Señor te dispusieses en los Ejercicios para recibirlo de su mano, de donde jamás viene cosa mala, si no la maleamos nosotros. Que se cumpla su voluntad que es: Que todos nos salvemos, cada uno por su camino, que es el trazado por su divina mano.

Todo eso es para que veas que también en el mundo hay trabajos y disgustos, muchos más y más gordos que en la religión. Si el sobrinito era pequeño, angelitos al cielo. ¡Dichoso él! ¡Y también sus padres que allá lo tienen! También me gusta que el P. José, Capellán, dé los Ejercicios a las niñas. Ya se irán avezando otras y querrán hacerlos siempre ahí. También conviene que el P. Diego lo vea todo para que confunda a ciertos y ciertos que tienen otros sentimientos.

No hay quien te gane a mal pagadora. Siempre lo mismo. Te aconsejo que no vuelvas a hacerme ningún pedido, porque voy a cobrarte no sólo los intereses si no la comisión, y también el viaje y aún el sobre de la carta, gorrona.

Te bendice de nuevo igual número de veces que a las niñas, por si no tienes bastante.

El viejo