EP230

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Carta 230 (AG 230)

Getafe, 8 de abril de 1891

M. ANGELES GONZÁLEZ LEÓN

Sanlúcar de Barrameda

Se te habrá ido la cabeza; pero no para pedir, si no a pedir.

Ya te dije en la tarjeta lo que pasa.

Mucho dudo tengáis Ara para el día de la Divina Pastora, siguiendo ese procedimiento. Creo era mejor tomar una nueva y cortarla por donde no tiene las reliquias a medida del Sagrario. Su bendición es una de las cosas más pesadas, para el Sr. Obispo que la despache con esa premura: En caso mandará hacer lo que he dicho de cortar alguna a las medidas enviadas.

Como habrás visto, yo aquí nada gano, tampoco puedo pedir, porque me lo prohíben mis Reglas, ni para mí ni para nadie; lo que tenía ahí lo gasté. Sólo en el último arreglo de esa casa, cuando salí de esa, 14.000 rs. y pico con gas y todo. ¿Qué me diste tú? Lo que había gastado antes, Dios lo sabe.

Dices que no tienes dinero ni para libros; pues ¿cómo te arreglabas cuando tenías que pagar mensualmente 700 rs, de alquiler de casa y teniendo menos niñas de pago? Yo no lo entiendo ni creo podrás hacérmelo comprender, porque no cabe eso en mi pobre mollera. Y eso que yo sepa, aún no se le ha pagado nada por la casa a D. Juan, fuera de los 20.000 que yo le entregué. ¡No lo entiendo, no lo entiendo, no lo entiendo!

No creo sea esa la maniobra que convenía en el altar: pero adelante que yo tampoco lo entiendo.

¿Dices que te cierro las puertas? Pues qué ¿querías que me echase yo por ellas por atender a esas necesidades que no comprendo?

Lo de los libros, lejos de ser gasto, es reproductivo, que algo dejan. ¿Qué es por lo que te empobrece?

A. no tiene voz ni voto, dije y repito.

Si los documentos de las Postulantas están bien y completos, no me hacen falta.

No creo ver en lo que S. S. manda, que cada religiosa tenga un confesor extraordinario y ordinario, si no todas uno mismo ordinario y otro extraordinario y más libertad para consultarle con más frecuencia. Yo así lo entiendo: la que obre de otro modo y desmoralice la Corporación, su alma, su palma, con su pan se lo coma. Y no diré más sobre eso, porque sería indicar que eso nació muerto o está ya desmoralizado, y, si así es ya o ha de ser en adelante... que se hunda todo cuanto antes. Esto es lo que siempre he pedido al Señor todos los días en la Misa: Si no ha de ser para honra y gloria suya y bien de las almas, lo disipe todo como humo en el aire.

Ingéniate como quieras respecto a la custodia; las ocasiones son calvas, según dicen: Magnífica y baratísima era la del año pasado. Ya voló para no volver. Si la encuentras de gorra, será más barata, y para lograrlo, es mejor, por de pronto pedirla prestada.

Si lo quieres más claro, al río; pero me ha llamado mucho la atención el que digas que «te parece aceptarán las modificaciones que hay que hacer en las Reglas». ¿Pues qué? ¿Podéis dejar de aceptar lo que S. S. dispone? Que sean con ésas, que con otras palabras, S. S. lo manda, y, toda la que pertenezca o quiera pertenecer a esa Institución, tiene que aceptarlas bajo pecado mortal. Conste de una vez para siempre.

También quiero conste que no es mi voluntad siquiera el que se indique a las Postulantas que se corten el pelo, ni aun a las Novicias, para que no les sirva eso de reparo, si algún día quisieren tomar la puerta, a fin de que su permanencia, sea hija de su vocación y no de necesidad o reparo alguno. Que así les conste.

No recibí tu carta hasta ayer por la noche, por eso va atrasada, y mañana no contestaré regularmente, si es que recibo las efemérides, hasta el viernes o sábado.

Os bendice,

El V.