EP238

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Carta 238 (AG 236)

Getafe, 18 de Junio de 1891

M. ANGELES GONZÁLEZ LEON

Sanlúcar de Barrameda

Acabo de leer los folios 9101112. Me alegro de lo del P. Oliva. No te quedes corta que como es privilegio, podréis hacer uso de él o no, según os convenga. Y si ahora no lo pedís, Dios sabe cuándo tendréis otra ocasión tan favorable.

Creía que A. tenía clase y por lo tanto compañera. Y que tú ya tendrías completo el juicio. Ni remotamente recuerdo al P. Bernabé. Yo sólo te escribo, cuando tengo que contestar y no he recibido ninguna que no contestase, como ya te lo decía en mi anterior.

Muy bien me parece lo que te dijo el P. José y también el que así se haya arreglado todo. La costumbre o la necesidad es la que hace que «no nos cansemos de hacer siempre lo mismo»; por eso conviene acostumbrarnos a hacer siempre lo mejor, para acabar por hacerlo bien todo. Aunque yo fuese, no me había de examinar por vosotras ni por las niñas y por eso ninguna falta hago: Recuerda lo de: «Murió nuestro P. San Francisco y maldita la falta que nos hizo y repetidlo todas ya respecto a mí, que hago menos falta que S. Francisco, por lo mismo que nada soy ni nada valgo.»

¿Conque la inglesa se marcha? ¡Desgraciada! ¡Al fin la lleva su madre al Protestantismo! justo castigo de su poca fe y mala correspondencia a los beneficios del Señor. ¡Qué vida tan desgraciada la espera! ¡Y qué muerte y qué eternidad! Muchísima lástima me da. ¡Pobrecita! Mucho he pedido por ella todos los días en la Misa pero tal vez por mis pecados, no he sido oído. Hágase la voluntad de Dios y Él le toque en el corazón, que bien puede y su Sma. Madre me la proteja. Quisiera mandarle una carta que me escribió; pero no puedo sacarla ahora de donde la tengo. Dile que me escriba, si quiere antes de dar ese paso y léele, si quieres, lo que procede.

Dª Carolina ya sabía que yo no iba, porque se lo escribí el 23 del pasado, contestando una en que me lo preguntaba y ofrecía su casa. A quien tendré por aquí, Dios mediante, uno de estos días es a D. Rafael García Gil que, según me escribió piensa venir a ver a su Hna. la salesa.

Que no os ciñáis en los exámenes a las lecciones de la suerte; preguntad por diferentes partes; tú en las de las otras y las otras en las tuyas; convenirse y orearlas.

Aún no sabemos nosotros, cuando empezaremos.