EP256

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Carta 256 (AG 258)

Getafe, 10 de abril de 1903

M. CONCEPCION HIDALGO RODRÍGUEZ

Chipiona

Mi buena hna. en J.C.: Enterado de tu atenta 5/c. Poco tiempo para contestar. Mucho me alegro de que tanto haga ese buen P. Rector que saludo. ¡Dios le premie y premiará como se lo pido, que nunca lo que por Dios se hace queda sin recompensa!

De ese P. debéis aprender a trabajar por Cristo, en Cristo, y para Cristo. ¿Qué recompensa pudiera esperar de vosotras ni de nadie? Sin embargo, trabaja con celo apostólico, porque no espera su recompensa de los hombres, ni busca más que la honra y gloria de Dios y la salvación de las almas.

Ese cambio tan favorable para vosotras, ha de enseñaros a nunca desfallecer en vuestras tareas y a decir siempre con mi Sto. Padre: Dejemos obrar a Dios, que sabe lo que nos conviene: ¡Bendito sea!

Este año no tengo pensado ir por allá. El año anterior vine estropeado; ya no es viaje para un viejo carcamal. Sobre esto es muy caro y ya sabes que este año con lo anterior... me habéis dejado sin blanca o como dicen, me habéis sacudido los bolsillos, de suerte que ni polvo tienen.

¡Y gracias mil al Señor; que, sin molestar a nadie he podido atender a tanto!

Casas, Picacho, picachillo, pinar y viña. Mentira parece. Esto sobre lo anterior de ahí y de allí... ¡Loado sea Dios!

Tened la Comunión y todo cuanto podáis y el P. os diga, que mejor lo habéis de hacer con él que, si yo estuviese.

Ya no sirvo más que para estorbar y hacer el pan caro.

Cuando yo escriba al P. Rector voy a rogarle que te imponga una penitencia, que comas bien, para que no tengas esos dolores de cabeza. Y ¿sigues haciendo lo que a su tiempo te dije? No te fíes ni lo dejes que el enemigo todavía estará en casa.

Cuando vuelvas a escribirme, me dirás para qué usas ahí el palote de que tanto me hablaba Sor Ana, que se me olvidó como tantas otras cosas.

Dile si piensa refrescar el pescado en el pozo, que es un sistema muy bueno para indigestiones pertinaces. Si me guarda la puntita del rabo de sus cochinos.

¿Cómo van los tomates, pimientos, guisantes... de vuestra huerta?; no porque me los mandéis, que al fin no los pruebo, sino porque me gustaría tuvierais bastante de todo, por si ya tenéis poco, porque dar gracias a Dios.

Bastante he disparatado ya en tres cosas.

Que tengáis felices Pascuas de Resurrección con Cristo, buscando sólo lo que es de Cristo, que os bendiga como de corazón se lo pide este su indigno siervo,

El Viejo