EP527

De Wiki Instituto Calasancio
Saltar a: navegación, buscar


Carta 527 (AG 402)

Getafe, 1911

M. JULIA REQUENA GARCÍA

Sanlúcar de Barrameda

Recordarás la situación de Aurora y de Josefa situación insostenible. Cuando las excluisteis yo me callé porque ignoraba los motivos. Según las Constituciones, como habían cumplido los cinco años de votos temporales, debían admitirse o expulsarse. Quedaron así, ni religiosas ni seglares. Religiosas no porque ya habían cumplido el tiempo de los votos temporales y vosotras no estabais autorizadas para prorrogar ese tiempo.

Seglares tampoco en cuanto no dejaron el hábito, aunque éste no haga a la religiosa. Así las cosas, pudieron dar mucho que sentir si estuvieran en mal sentido o tuvieran mala intención. De Josefa no sé cuándo ha renovado los votos ni cuándo cumple el tiempo del castigo impuesto. De Aurora se puede decir que no los ha renovado por falta de licencia; pero no sé desde cuándo se le cuenta el tiempo del castigo. Tú dirás si le das licencia o no para renovarlos que así no debe seguir. La pobre está seca y pálida como un cadáver, según me dicen ni come ni duerme ni como es natural, tiene gusto para nada, conociendo su situación y desgraciado porvenir caso que salga. Hay que ponerse en su lugar.

Si le mandan alguna cosa La hace, si no, se está sola con su pintura, poco con el piano, sin duda le da pena si la miran, si le hablan... parece que todo le renueva su herida.

Ayer tarde en que tuve que ir para preguntar una cosa a Sor Consuelo, Aurora me pidió le oyese una palabra. Se puso de rodillas y me pidió te escribiera pidiéndoos licencia para renovar los votos. Le dije lo hiciera ella y me contestó que por Dios lo hiciera yo; que temía faltar en alguna palabra...

Expongo lo que me pasa, haced lo que os parezca y no me traigan disgustos.

V.

A h. en Ch., Sor Julia de Jesús: Ayer mandé v. d. las 350 prometidas. Aunque tenía la carta escrita para ti, se la remití a Sor María por estar tú en ésa. Ya te la mandará. Yo no puedo escribir tanto. Te adjunto esa carta para que te enteres de todo, que yo no tengo secretos. Una vez que, os enteréis, me la devuelves.

Yo quisiera ir a ver lo que conviene, pero no estoy para trajines y para estar fuera de casa, por lo que pueda suceder. Pensadlo bien. Vuelva y a otra cosa.