EP631

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Carta 631 (AG 641)

Getafe, 25 de marzo de 1914

M. JULIA REQUENA GARCÍA

Sanlúcar de Barrameda

A. h. en Ch. Sor Julia de Jesús:

Celebro haya salido la función a gusto de todas, lo que raras veces se ve.

Te vuelvo la pregunta al cuerpo. ¿Estoy disgustado? ¿Por qué? Yo di la carta con su traducción a Sor N. para que te la mandase, por ahorrarme algunos chavos. ¿De esto te resientes? ¿Quieres, que como viejo, sea despilfarrón? ¡Os daría buen ejemplo y más ahora que este cuerpo de tierra vive de caridad!

No seas frigolis ni frigolis que para viento, bastante está haciendo.

Me alegro que tan adelantada vaya la obra. Nada sabía de la fachada; así no habrá cuestión con el arquitecto.

Lo de Mercedes creo sea debido al clima y mayor presión en ésa que en su pueblo. Sólo logrará salud tierra adentro y más alta. De Sor Cruz, ya lo sabía; de Sor Ana, no. No recuerdo lo de esa España. Dios traiga muchas para santas que son las que dan honra. Las obras se presupuestan en dos y cuestan cuatro; por eso les digo aquí que midan las fuerzas, no empiecen a construir y no puedan concluir.

Gran ventaja tienes con ese P. Rector que tanto se interesa por vosotras. ¡Dios se lo premie!

Ayer fui al Pensamiento, donde no había estado, hacía tres semanas, y aún no habían concluido el porche. Estaría una hora escasa, me vine con un catarro de primo cartello y tal tos me dio en la oración, que tuve que salirme y tomar una pastilla para no reventar. ¡Si seré carcamal! ¡Y se pretende que vaya a la inauguración del Noviciado! ¡Bueno está el bicho para fiestas!

¿Llegará siquiera a verlo inaugurado? Mal cariz presenta... ni creo además conveniente esa excursión en ese tiempo; primero, porque no podría salir luego; segundo, porque el faltar de aquí en ese tiempo perjudica mucho vuestros intereses. Es cuando viene más gente forastera que tiene después más consumo.

Y si no encuentran al que buscan, se van y no vuelven. Quieren ver al bicho raro.

Aquí llegué antes de terminar los ochenta y tres y sigo después de entrar en los ochenta y cuatro, que según presumo no terminaré. Ahora mismo he tenido que mandar por una medicina para ver de conjurar un funesto desenlace; pero, caso que salga bien, pronto se repetirá y alguna vez iré de vencida, al ver cómo se repiten estos ataques. ¡Hágase la voluntad de Dios!

Os bendice,

El Carcamal