EspiritualidadCarisma/3. Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos

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3. Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos

Allá, en el año 1923, a los 38 años de la fundación, se realiza la expansión del Instituto fuera de España, en Santiago de Chile. Reconstruimos los pasos dados para la realización de este hecho, tan importante, de expandir el Instituto fuera de la Península Ibérica.
El grano de trigo va creciendo y dando fruto. Y llega la feliz hora, de la acción misionera de la Iglesia. Estas valientes religiosas, surcan los mares, hacia lo desconocido, disponibles y generosas, para plantar el Instituto, con todo vigor y frondosidad, en tierras americanas, que, siempre fértiles y abiertas reciben la semilla de este “grano que muere”, de estas heroicas mujeres consagradas. Ellas renunciando a la patria, a la familia, a todo… viviendo ese Carisma fecundo del Fundador, alentadas por él, que gozosamente las ve partir, para llevar la fe, para llevar la savia carismática de esta familia religiosa, que consciente de la finalidad de su Carisma, puesto al servicio de la Iglesia, ve su fecundidad y crecimiento, en la entrega generosa a la universalidad de la Iglesia.
Comprende en esta hora, el poder del “envío evangélico de Jesús a sus discípulos”, las consagra para una misión, sin límites, ni fronteras. ¡Gracias, primeras religiosas que partieron!, ¡gracias a todas las que siguieron y continuaron después!
Nuestro Fundador, impulsado por el imperativo evangélico: “Id por todo el mundo”[Notas 1], envía su Instituto a este continente de la esperanza. Su visión profética y clarividente, su espíritu universal le empujaba a extender su Instituto fuera de España, plenamente convencido del mandato de Cristo hasta los confines de la tierra. América resuena en sus oídos, su estancia en Cuba, su atalaya, allá en su juventud, le abrió horizontes infinitos.

El P. Faustino escribe a M. Julia: El Obispo de Camagüey (Cuba) pidió tres fundaciones a las Escolapias, que no aceptaron por falta de personal. Es carmelita. Pudieras escribir al P. Fray Diego si te daba recomendación o las pidiese para vosotras[Notas 2].

En otra carta a M. Julia, Superiora General dice: Por si pega. Para el 14/c, pasará por ésta, un caballero de Villa Cañás, Santa Fe, en Argentina. A la salida de Villa Cañás se trataba de llevar allí unas religiosas para que fundasen un colegio de niñas y dice que si no las llevaron ya; cuando llegue, propondrá las de vuestra Orden si le decís las bases para llevarlas y presentarlas. Si ya se hubiesen comprometido con otras, ya no podrá hacer nada. Si, pues, crees conveniente mandarme inmediatamente esas Bases o Condiciones, lo haces; si no, no hay nada de lo dicho.

Es un pueblo de 4000 almas. Allí la mayor parte, todos son nuevos. Tal vez fuese el principio para extenderse por otros más importantes. Por ahora creo se contentan con cinco o seis religiosas[Notas 3]. Insiste: Ni hay que olvidar lo de la Argentina, si cuaja[Notas 4].

En 1923 el Instituto contaba en ese momento en España con pocas religiosas y las siguientes casas: Sanlúcar de Barrameda, Chipiona, Monóvar, Getafe, Aspe, Daimiel, Monforte de Lemos, Beas de Segura, Martos y Belalcázar.
En diciembre de 1922, emprendía su viaje a España, el P. Adolfo Echarte Ramírez Sch.P. Rector del Colegio Hispano-Americano, en Santiago de Chile. Antes de partir la Colonia Española le encargó, que a su regreso, trajera una comunidad de religiosas españolas que se hicieran cargo del “Hogar Infantil Español”, sociedad benéfica fundada por las Damas Españolas. El Directorio, presidido por Dña. Margarita Ferrer y Ferrer, extendió amplios poderes para que el P. Echarte, firmara los contratos necesarios.
Una vez en España, el P. Echarte se dedicó a la búsqueda de instituciones religiosas, que respondieran a sus proyectos. Por informes de los PP. Escolapios de Madrid, tuvo ocasión de conocer la existencia del Instituto Calasancio de Hijas de la Divina Pastora.
Así mismo, supo que en el Colegio de los P. Escolapios de Getafe residía el P. Faustino Míguez, Fundador del Instituto. Con estos antecedentes se dirigió a Getafe para tener una entrevista con el Venerable Fundador, ya nonagenario y deseoso que el Instituto por él fundado, tuviera la mayor difusión posible.
El P. Echarte le expuso sus proyectos, le manifestó que eran una magnífica ocasión para que las religiosas se extendieran por el Nuevo Mundo, donde habrían de encontrar campo para sus actividades religioso-educacionales, y por último le significó que en Chile, serían muy bien recibidas.
El P. Faustino escuchó y atendió con gozo las informaciones proporcionadas por el P. Echarte, aprobó sus proyectos y le manifestó que su mayor alegría sería el poder cerrar sus ojos viendo ya extendido por América el Instituto de la Hijas de la Divina Pastora. Agregó que como él no se inmiscuía en el régimen interno del Instituto, era necesario que tratara ese asunto con la Superiora General y su Consejo, que residían en Sanlúcar de Barrameda.
De la entrevista con el P. Fundador, salió el P. Echarte plenamente esperanzado, y sin pérdida de tiempo, se trasladó a Sanlúcar de Barrameda para entrevistarse con M. Julia Requena, Superiora General.
Con el objeto de realizar legalmente el proyecto, tuvo el P. Echarte varias entrevistas con M. Julia Requena y su Consejo. Expuestos los fines que perseguía la sociedad benéfica de Damas Españolas, examinadas las condiciones y estudiado en general el proyecto, se firma el contrato que la Sociedad de Beneficencia de Damas Españolas propone a la Comunidad Religiosa de Hijas de la Divina Pastora, el 8 de abril de 1923[Notas 5].
Mencionamos algunos de las cláusulas de dicho contrato. La sociedad se compromete a:
•Proporcionar el viaje gratuito desde Europa a 4 ó 6 religiosas, las que sean necesarias.
•Costear los gastos para el sostenimiento del “Hogar Infantil Español”, así como también la Capellanía de la casa.
•Darles un lugar en la parte del edificio, más a proporción, destinado para la clausura.
•Entregar como subsidio 50 $ mensuales, a cada religiosa.
•Que la sociedad desea que la enseñanza sea según el método español a fin de fomentar en los niños el amor a España.
•Los niños estarán en el Hogar hasta los siete años y las niñas hasta los catorce.
Se conserva en el archivo de la casa de Santiago de Chile el original de la carta fechada el 25 de mayo de 1923, del P. Adolfo Echarte a M. Natividad desde Valencia, donde le comunica: “El día 4 del mes de agosto, nos embarcaremos en el vapor “Infanta Isabel de Borbón” y Uds. el 6 del mismo en Cádiz. Tienen, pues, tiempo suficiente para pedir los pasajes de 2ª clase. Háganlo con anticipación, y así podrán elegir camarote, que tengan ojo de buey o ventana al mar, Desde Zaragoza les mandaré el dinero. Querían viajar conmigo, y no solo lo han conseguido, sino que van a viajar con el Cardenal Bulloch, el R.P. Calasanz Rabaza y yo.
En sus baúles o cajas han de poner esta dirección: Sor Natividad de Jesús, Buenos Aires, en tránsito para Santiago de Chile. Esto se hace para evitar la visación en la Aduana de Buenos Aires. Respecto a la Imagen de la Divina Pastora, cómprenla, desde ya que Dios proveerá. Uds. no tengan miedo, que van a tener un viaje muy feliz, y van acompañadas de un Cardenal”.

Notas

  1. Mc 16,15
  2. Ep 672
  3. Ibid 681
  4. Ibid 683
  5. Voz de la Divina Pastora, Diciembre 1935, pp. 9-11