EspiritualidadCarisma/3. Vocación y espiritualidad misionera

De Wiki Instituto Calasancio
Saltar a: navegación, buscar

Relación entre misión y evangelización
Tema anterior

EspiritualidadCarisma/3. Vocación y espiritualidad misionera
Índice

4. El amor: razón que da sentido a nuestra misión
Siguiente tema


3. Vocación y espiritualidad misionera

Además de la vocación misionera que todo cristiano adquiere en el Bautismo, existe una vocación misionera peculiar o especial que el Espíritu inspira en los diferentes estados de vida: laical, de vida consagrada, sacerdotal. Aunque todo discípulo de Cristo hereda la misión de propagar la fe según su condición. El Señor Jesucristo llama de entre sus discípulos, a los que Él quiere y los envía a predicar a las gentes[Notas 1].
“El Espíritu Santo distribuye los carismas para bien de la Iglesia, e inspira la vocación misionera en el corazón de cada uno suscitando en la Iglesia Institutos, que reciben como misión propia el deber de la evangelización, que pertenece a toda la Iglesia”[Notas 2].
La vocación y la disponibilidad misionera de cada Instituto en la Vida Consagrada es inherente a su carisma: “Aviven la gracia de su carisma específico y emprendan de nuevo con valentía su camino, prefiriendo los lugares más humildes y difíciles, con espíritu de fe, obediencia y comunión con los propios pastores”[Notas 3].
“La espiritualidad misionera de la Iglesia es un camino hacia la santidad”[Notas 4]. Si la santidad es la perfección de la caridad, en lenguaje misionero se puede concluir que perfecto o santo, es el que piensa en la salvación y el progreso de sus hermanos.

El fruto de la misión depende en gran parte de la contemplación. “El misionero si no es contemplativo, no puede anunciar a Cristo de modo creíble”[Notas 5]. “Lo que contemplamos… acerca de la Palabra de vida, os lo anunciamos”[Notas 6].

Es espiritualidad de inserción, es “encarnación” en la realidad social y antropológica de los lugares y culturas donde anunciamos el Evangelio de Jesús, a imitación del Hijo de Dios que asumió en todo nuestra condición humana menos en el pecado.
“Sólo una espiritualidad misionera auténtica podrá hacer un buen discernimiento de las semillas del Verbo que Dios ha sembrado en todas las culturas y religiones, para llevarlas a su madurez en Cristo, por la acción del Espíritu Santo”[Notas 7].

Notas

  1. Cfr. Mt 4, 18-20
  2. AG 23
  3. RM 66
  4. LG 40
  5. RM 91
  6. 1 Jn 1,13
  7. RM 28