EspiritualidadCarisma/5. Desafíos de la nueva evangelización

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La mujer en el Beato Faustino y la opción por el necesitado. Aportación a la liberación de la mujer hoy.
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5. Desafíos de la nueva evangelización

En la V Conferencia general de Obispos de América Latina y el Caribe en “Aparecida”, se nos invita a tomar conciencia de la mayor exigencia que se le plantea a la Iglesia en nuestro tiempo, ser “una Iglesia en estado permanente de misión”.
Para lograr este fin, la Iglesia debe asumir y enfrentar al menos cuatro desafíos:

5.1. Que la labor misionera sea fiel a sus orígenes evangélicos

La Iglesia, como toda familia, transmite a sus hijos el contenido de su memoria. ¿Cómo hacerlo de manera que nada se pierda y, más bien, todo se profundice cada vez más en el patrimonio de la fe?
Mediante la tradición apostólica, conservada en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo, tenemos un contacto vivo con la memoria fundante. Como afirma el Concilio Ecuménico Vaticano II, “lo que los Apóstoles transmitieron comprende todo lo necesario para una vida santa y para una fe creciente del Pueblo de Dios; así la Iglesia con su enseñanza, su vida, su culto, conserva y transmite a todas las edades lo que es y lo que cree”[Notas 1].

5.2. Que cada comunidad eclesial sea un centro irradiador de vida

“Para que toda persona sea respetada en su dignidad. La fidelidad al Evangelio nos obliga a proclamar en todos los areópagos la verdad sobre el ser humano, y la dignidad de toda persona”[Notas 2].
Precisamente por su conexión con el amor, la luz de la fe se pone al servicio concreto de la justicia, del derecho y de la paz. La luz de la fe permite valorar la riqueza de las relaciones humanas, su capacidad de mantenerse, de ser fiables, de enriquecer la vida común[Notas 3].
“Nuestra escuela… con su presencia crítica en la sociedad, colabora en la construcción de un mundo más solidario y fraterno, y desde la fe ilumina los grandes problemas que afectan a la humanidad”[Notas 4].

5.3. Liberarse de la comodidad, el estancamiento y la tibieza

“Ante una realidad que contradice el Reino Dios anunciado por Jesucristo, la Iglesia debe permanecer en misión evangelizadora, con dos implicaciones claras: conversión y renovación eclesial”[Notas 5].
“La luz de la fe es una luz encarnada, que procede de la vida luminosa de Jesús. Ilumina incluso la materia. La mirada de la ciencia se beneficia así de la fe: ésta invita al científico a estar abierto a la realidad, en toda su riqueza inagotable. La fe despierta el sentido crítico, en cuanto que no permite que la investigación se conforme con sus fórmulas y la ayuda a darse cuenta de que la naturaleza no se reduce a ellas. Invitando a maravillarse ante el misterio de la creación, la fe ensancha los horizontes de la razón para iluminar mejor el mundo que se presenta a los estudios de la ciencia”[Notas 6].
“Necesitamos una adecuada preparación científica, pedagógica y pastoral para saber orientar a las nuevas generaciones. En una sociedad de cambios profundos aprovechamos los adelantos que la ciencia y la técnica nos proporcionan y nos mantenemos en una actitud de constante renovación y adaptación”[Notas 7].

5.4. Pasar de la pastoral de conservación a una pastoral misionera

“En la pastoral de conservación hay poco acompañamiento de los laicos, una evangelización sin ardor y sin nuevos métodos y expresiones, con énfasis en el ritualismo sin itinerario formativo, una espiritualidad individualista y una mentalidad relativista en lo ético y lo religioso”[Notas 8].
La pastoral misionera vive de manera efectiva y activa la opción preferencial por los pobres. Comunica el Evangelio de Jesús con un lenguaje significativo para la cultura actual y particularmente para los jóvenes, haciendo frente a la crisis de la modernidad con una mayor presencia en el campo de la cultura, del mundo universitario, y de la comunicación social[Notas 9].
Nuestra vocación o llamada a la vida consagrada está en función de la misión. “En la vivencia de los Consejos Evangélicos expresamos individual y comunitariamente la entrega de todo lo que somos, tenemos y hacemos… Nos mantenemos en total disponibilidad en el servicio a Dios y a los hermanos, de manera especial en la misión de la educación cristiana”[Notas 10].

Notas

  1. Cfr. LD, C 65,66
  2. A. 390
  3. Cfr. Ga 5,6; LF 51
  4. C 78
  5. A 366
  6. LF 34
  7. C 84
  8. A 370
  9. Cfr. A 379; R 68,69
  10. C 17