EspiritualidadCarisma/5. Iniciación cristiana: “el cristiano no nace sino que se hace” (Tertuliano)

De Wiki Instituto Calasancio
Saltar a: navegación, buscar

4. La educación: el escenario calasancio para la nueva evangelización
Tema anterior

EspiritualidadCarisma/5. Iniciación cristiana: “el cristiano no nace sino que se hace” (Tertuliano)
Índice

6. Una lectura calasancia de la nueva evangelización
Siguiente tema


5. Iniciación cristiana: “el cristiano no nace sino que se hace” (Tertuliano)

“No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”[Notas 1].
Pero, ¿cómo se hace un cristiano? La tradición de la Iglesia ha entendido la iniciación cristiana como el proceso por el cual nos vamos haciendo cristianos. En el proceso evangelizador se dan tres etapas: 1º Primer anuncio, 2º catequesis e iniciación cristiana, 3º pastoral.
Transmitir la fe en Cristo significa crear las condiciones para una fe pensada, celebrada, vivida y rezada. Lo que está claro es la importancia que adquiere la propuesta de algunas experiencias por las que alguien, en un momento de su vida, se sienta tocado por el Evangelio y se siente llamado a la conversión. Después de este contacto inicial vendrá la catequesis que trata de acompañar la fe germinal hasta hacernos discípulos de Jesús y nos enseña a participar en la vida de la Iglesia. Pascual Chávez afirma: “lo que importa no es el valor de la experiencia, sino la experiencia del Valor”.
Lo que es fácil ver idealmente, en la práctica muestra dificultades. Por ejemplo la catequesis es en estos momentos un motivo de preocupación. Por una parte constatamos, a pesar de tantos esfuerzos, la ignorancia que muchos de nuestros alumnos y profesores tienen de los contenidos fundamentales de la fe. Es inquietante preguntarse cómo es posible que mientras muchos avanzan en los contenidos de una cultura científica no avancen con el mismo paso en los contenidos esenciales de la fe.
Por otra parte podemos ver cómo muchos jóvenes no completan la Iniciación Cristiana, o si la completan teóricamente, todavía no han descubierto en profundidad qué significa ser y vivir como cristiano. La catequesis, por tanto, es en estos momentos, esencial para la labor de la nueva evangelización. El joven y el joven adulto, necesitarán hacer experiencia de Dios desde una opción personal y desde la relación e inserción en una comunidad cristiana de referencia, de apoyo y de acompañamiento.
La pregunta por Dios está hoy en el centro de la misión eclesial. Una de las crisis actuales está vinculada al tema de Dios. ¿Por qué Dios es extraño a la cultura?
Posiblemente nuestra época no sea un tiempo de ateísmo, sino de indiferencia o de un vago conocimiento de Dios. Esta época se caracteriza más por el desconocimiento de Dios que por la negación de su existencia. Incluso, con sorpresa, descubrimos un nuevo paganismo en algunos cristianos.
Esta indiferencia a la que nos referimos va haciendo que Dios esté cada día más ausente en la cultura y de la vida de los hombres. Hay un secularismo propenso a alejar al hombre de su relación fundamental con Dios. Esta deriva va dejando a muchas personas en un gran vacío interior. También es cierto que muchas personas buscan a Dios aunque, en ocasiones, no lo busquen en la Iglesia; buscan experiencias religiosas aunque no muestren interés por la religión.
Por todo lo que estoy diciendo me atrevo a afirmar que este tiempo de nueva evangelización es un tiempo para hablar de Dios y de su misterio, al hombre de hoy, con un lenguaje apropiado. Lo decisivo es descubrir el misterio de Dios en el mundo y en nuestras vidas. A Dios se le encuentra como sentido y experiencia personalmente vivida.

“Hay que buscar las formas y los instrumentos para elaborar reflexiones sobre Dios, que sepan responder a las esperanzas y las ansias de los hombres de hoy, mostrándoles cómo la novedad, que es Cristo, es, al mismo tiempo, el don que todos esperamos, al cual cada ser humano anhela como cumplimiento implícito de su búsqueda de sentido y de su sed de verdad”[Notas 2].

Notas

  1. IL, 18
  2. Lineamenta, 19