PositioSuperVirtutibus/3. Contabilidad

De Wiki Instituto Calasancio
Revisión a fecha de 17:13 20 nov 2020; Ricardo.cerveron (Discusión | contribuciones)

(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar a: navegación, buscar

2. La fundación de la Congregación
Tema anterior

PositioSuperVirtutibus/3. Contabilidad
Índice

4. Estaba autorizado
Siguiente tema


3. Contabilidad

Sin duda llevaba el S. de Dios libro de entradas y salidas, que debió perecer como tanta otra documentación que él había ido archivando en su cuarto de Getafe, tras su muerte, sea por incuria de algún superior local, sea por la incautación que los rojos hicieron del colegio en 1936.

Mientras estuvo en Sanlúcar, los ingresos no debían ser ni muchos ni grandes, al menos relativamente a otros períodos posteriores, como que de aquellos años no tenemos carta, no conocemos datos. Mejor dicho, alguno sí. En efecto, años después hace el S. de Dios referencia a dicho período (1885-1888) y cuenta, por ejemplo, que don Juan Argüeso, rico sanluqueño, oriundo de la Montaña santanderina, le regaló nada menos que una casa para sus religiosas que estaban a alquiler[Notas 1]. Dice así (infra 1, h): “Esta me la regaló don Juan Argüeso después que le curé una pulmonía, que los especialistas calificaban de tisis fulminante; me dio a escoger entre varias y preferí esa que compró a don Plácido, notario. No se hizo la escritura a mi nombre, porque no se echasen encima al salir yo de ahí. Así lo pretendieron para convertirla en enfermería y se llevaron chasco al ver que no estaba a mi nombre, yo no quise recibo ni podía pedírselo a una persona como don Juan (q.s.g.h.). Valía más su palabra que todos los recibos. No creí muriese antes que yo y estaba cierto que nunca reclamaría lo que una vez había dado o regalado. Yo quería írselo pagando y se resistió hasta ofendido y en cierto modo con razón; la misma doña Francisca enterada de todo y me vio entregarle de una vez 30.000 reales en oro, en su mismo comedor y delante de doña Francisca. Antes le había entregado, esto al tiempo de la compra, 20.000. Luego entregué a Muñoz para el arreglo de la casa unos 13.000 y al venir a Sevilla le pagué 1.200 que debía por aparatos de luz, etc.”[Notas 2].

Aparte el obsequio de la casa, nos interesa observar que suenan algunas cantidades de interés y que sabe muy bien dar cuenta de ellas el P. Faustino. Son cantidades a las que no llegó nunca el peculio permitido a los religiosos. Por ello repetimos una vez más, que ellas no entraban en tal fondo; jamás ni por un momento consideró “peculio” aquellas limosnas y entradas; las aceptaba y administraba independientemente, pues estaba doblemente autorizado para ello.

Notas

  1. Se conserva en el Archivo de la Curia General de las RR. de la Divina Pastora el contrato de inquilinato, sujeto a la ley de 9 de abril de 1842, en papel de Clase 13ª N. 924, entre el propietario Benito de Celis y Gutiérrez, de 70 años, arrendador, y la Madre Superiora del colegio de la Divina Pastora, de 39 años, como arrendataria; arrienda el cuarto alto de la casa sin número de la calle de S. Domingo, esquina de S. Nicolás, por tiempo indefinido y precio de 420 ptas. anuales, pagadas a meses a treinta y cinco. Fechado el 1.III.1893.
  2. Cf. ÁLAMO, o.c., p. 313.