PresenciaLatinoamérica/APORTACION DE ESPAÑA A LATINOAMERICA

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V CENTENARIO DE LA EVANGELIZACIÓN DE AMÉRICA
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APORTACIÓN DE LATINOAMERICA A ESPAÑA.
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APORTACION DE ESPAÑA A LATINOAMERICA

LA MEMORIA DEL PASADO ES FUENTE DE IDENTIDAD Y REVITALIZACION

"Aplicar al presente y venidero la experiencia del pasado".
P. F. Míguez

En este encuentro queremos hacer MEMORIA y CELEBRAR el hecho más importante, significativo y transcendental en la Historia de la Iglesia y de la Humanidad, el DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA, la EVANGELIZACIÓN, la llegada del EVANGELIO y de la CRUZ de Nuestro Señor JESUCRISTO a nuestro Continente. Como nos dice el Papa Juan Pablo II, "Celebramos a Cristo mismo, Señor de la Historia y de los destinos de la Humanidad, su presencia salvífica y providente en la vida y quehacer del hombre en este CONTINENTE DE LA ESPERANZA". Ya había dicho Pio XII (Lo. R. 23-9-57), "América Latina presenta hoy en todos los órdenes, pero especialmente en lo religioso, una de las grandes esperanzas del mañana". Debido a esta GESTA única y transcendental, dice Mons. Castrillón, se abrió en América Latina el capítulo del Evangelio.

Así como MARÍA, dio a luz a Jesús para el Mundo, de la misma manera, por Ella y con Ella, se engendró la FE en nuestro Continente. Podemos decir que la Stma. Virgen fue la protagonista de esta EPOPEYA MISIONERA. "Supieron intuir muy bien aquellos primeros misioneros españoles, que MARÍA también alumbraría a Jesús en estas tierras (P. C. Bruno). Por eso se pusieron bajo su protección antes de partir y confiados en su maternal ayuda encomendaron a Ella su gran Empresa y su vida misma. Su nombre, bajo las distintas advocaciones, teje tanto al alma de nuestros hombres y mujeres, como nuestra geografía y nuestra cultura Latinoamericana". "Lo esencial de nuestra cultura, está signado por el Evangelio y por MARÍA". Este Continente hasta hoy es testimonio de esta particular presencia de la MADRE de Dios en el Misterio de Cristo y de la Iglesia, así como decir España, es decir MARÍA, de la misma manera, decir América Latina es decir MARÍA. (J.P.II, en Zaragoza. 1984). El Papa Juan XXIII decía: "MARÍA alentó el celo de los primeros misioneros, e hizo de América el Continente Mariano por antonomasia".

No se puede separar el DESCUBRIMIENTO de la EVANGELIZACIÓN, ello supone descubrir la Potencia de Dios en el Mundo, capaz de transformar al hombre, las relaciones humanas y la Sociedad política, económica y religiosa. En el mundo indígena hay como un SACGRADO CÓSMICO que posibilitó la fructificación de las SEMILLAS DEL VERBO inmersas en el Misterio Envolvente que configura este Continente y que aquellos misioneros supieron reconocer, respetar y hacer fructificar. De ahí, el profundo sentido de la adoración, de los sacrificios humanos, etc. España y sus hombres hicieron realidad el mandato de Jesús: "Id por todo el Mundo..." Mc. 16,15. "Esta Evangelización fue tan sólida y profunda, que la FE pasó a ser constitutiva del ser y de la identidad de este pueblo, aunque no siempre se haya hecho realidad en su conducta y en su Cultura. España trajo todo lo que tenía, y de esto lo mejor, su FE, su Lengua, su estilo. Decir Fe, Lengua, Estilo, es decir CULTURA, que perdura, enriquecida, hasta el día de hoy" (Vicente de Suma). Ya lo dijera Rubén Darío: "En la América indígena, todavía se reza a Jesucristo y se habla el español".

El hombre español como todo hombre, está estructurado axiológicamente como Hijo de Dios, pero más que otros pueblos, incorporó y asimilo la diversidad de valores, tanto por su índole ontológica como por el derroche de riquezas culturales que otros pueblos le habían legado y transmitido. Con mucha mayor riqueza se dio esto en la mujer, "Sin la cual no hubiera sido posible el raigambre de la Fe en nuestro Continente. Ella plantó el trigo, la vid, amasó el primer pan con sus propias manos en esta Tierra indígena, y elaboró la Hostia y el Vino que servirían para celebrar la Primera Eucaristía en nuestro Continente. (G. Rondina, El Laico y la Obra Misionera).

Teniendo como telón de fondo, todo esto, lo que ya sabemos y lo que aquí hemos escuchado de estas Tierras y de sus habitantes, nos adentramos en esta pequeña parcela de la Iglesia, nuestro Instituto, en este Continente.

Celebramos, pues los 500 años de Fe en el Continente Latinoamericano y los 69 de la presencia de nuestro Instituto en él a lo largo de su geografía y de su cultura. Sesenta y nueve años cargados de sabiduría, de valores vividos y transmitidos, presencia viva en este Continente de la Esperanza, de su Historia, de su desarrollo y enriquecimiento a través del tiempo y del espacio.

Nuestro P. Fundador, Faustino Míguez de la Encarnación, apremiado e impulsado por el imperativo evangélico: "Id por todo el Mundo” (Mc. 16,15) y el "Seréis mis testigos” (Hc. 1,8), envía su Instituto a este Nuevo Mundo. Valioso aporte de una Familia Religiosa, a este Pueblo, a esta Iglesia de América latina que como tierra fértil haría germinar ese don del Espíritu, esa semilla carismática e institucional que nuestras hermanas abonaron e hicieron germinar por todo este generoso y noble continente en nuevas fundaciones y vocaciones nativas que renuevan y enriquecen el Instituto y la Iglesia con los aportes culturales y personales de sus propios pueblos.

Nuestras hermanas hicieron realidad en este Nuevo Mundo, lo que el P. Fundador le dijera a M. Natividad Vázquez en la carta 781, del 15-5-1923: "No será pequeña vuestra responsabilidad, si por vuestra conducta y trabajo cerrareis las puertas que ahí os abre la Providencia". Y en los Consejos: "Para que con el aroma de vuestras virtudes y el mayor celo por la salvación de las almas, procuraréis atraer el mayor número posible al Redil de vuestra Santísima Madre".

Por los documentos que tenemos es sabido que el Padre estaba con el pensamiento en este Nuevo Mundo que ya él conocía y muestra gran interés y empeño porque su Instituto se extendiera hasta los confines de la Tierra. En la carta 681 que el Padre escribe a M. Julia, Superiora General con fecha 9-10-1916, aparece el proyecto de venir a la República Argentina, Provincia de Santa Fe, lo que no se pudo realizar porque otras religiosas respondieron antes que nosotras. No obstante, el Padre sigue en su intento, y ocho años más tarde ve realizados sus ideales de implantar su Instituto en el Nuevo Mundo. Es Dios, el Señor de la Historia, el que fija los ritmos de los tiempos, señala los objetivos y dispone la preparación de los instrumentos para realizar sus planes. Remitimos a ABRIERON EL SURCO, de María Celia Pigretti, pág. 443, donde se puede ver detalladamente, y documentados todos los trámites hechos, personas que intervinieron, fecha de salida de las Religiosas que plantaron aquí el Instituto; aquí precisamente, en Santiago de Chile: M. Natividad Rodriguez, M. Guadalupe García, M. Pilar Córdoba, M. Aurora Rea, M. Milagros Herrero, M. Amparo Rodríguez, que el 6 de Agosto de 1923 parten de Cádiz para este Nuevo Mundo. "...Sin más armas que la caridad, ni otro móvil que la Gloria de Dios y la santificación propia y ajena". (B.F.I, II, y II, XII).

Sin lugar a duda el P. Fundador bendeciría al Señor con las palabras del anciano Simeón: "Ahora Señor..." (Lc. 2,29-30). Fue el espíritu de la Nueva Evangelización el que animó al P. Fundador, a M. Julia y a las Religiosas en ese momento provincial de la Iglesia y del Instituto, que contaba nada más que con diez casas en España y con muy pocas Religiosas. Pero como dice el D.P., el Instituto "supo dar de su pobreza" y nuestros Obispos: " No obstante que seamos pocos, debemos enviar misioneros, expresando nuestra opción preferencial por los pobres como la gran riqueza del Evangelio".

Podemos decir que este espíritu de la Nueva Evangelización, como lo expresa el Papa Juan Pablo II, "Nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión" está implícita y explícitamente en nuestras Constituciones y fue el que impulsó y animó esta gran empresa humano-divina, que cual árbol frondoso fue expandiendo sus ramas a lo largo de este Continente, haciendo realidad el lema del Centenario "NACIMOS EN LA SENCILLEZ Y EDUCAMOS CON ESPERANZA". Gracias a Dios y a tantas hermanas nuestras heroínas del Evangelio, que sacrificaron sus vidas al "DIOS DE LA VIDA" para que otros la tengan en abundancia. Tenían la certeza y el convencimiento de que el sacrificio es el HOMENAJE MAS ALTO de sí mismo a Dios. Este fue el objetivo, una de las facetas del Instituto: "La gloria de Dios, la propia santificación y el bien temporal y eterno del Hombre, y del hombre más necesitado, el pobre" (R.F. I, II). Es profundamente significativo que las dos primeras casas del Instituto en América fueran el HOGAR INFANTIL, en Santiago de Chile y el de NUESTRA SEÑORA DE LOS DESAMPARADOS, en Buenos Aires.

Estas primeras religiosas estabas configuradas con el auténtico espíritu evangélico. Tuvieron que arrancarse de una tierra con la convicción de no volver nunca más, lo que supone despojamiento total de todo y de todos, para identificarse con Cristo y vivir escondidas con Él, en Dios (Col. 3,2) y plantarse en otra Tierra, en otro "HOGAR" y dejarse modelar y revestir de ese estilo nuevo, a la vez que abonado con SEMILLA DEL VERBO, que anhelantes esperaban el riego calasancio para germinar. Dios hizo grandes cosas en y con nuestras hermanas, y nos confió continuar a nosotras. Ellas tenían conciencia explícita de la presencia viva de Dios en sus vidas y en sus tareas como fuente de santificación y del mejor servicio que podemos prestar a los demás. Supieron ser instrumentos visibles y significativos de la Congregación religiosa y bautismal, como testimonio para todos los hombres, de la dignidad de hijos del mismo Dios y Padre de todos. Testigos del amor de Dios, predicaron el Evangelio en pobreza y libertad con la propia vida, con la propia persona. Ellas ni siquiera vieron los frutos, estos son para los demás, los cosechamos nosotras. Muchas dejaron aquí sus vidas, que fueron semilla de nuevas y excelentes vocaciones. Dedicación a los más necesitados, inspiración originaria que movió al Padre allá en Sanlúcar a crear el Instituto.

Con este mismo espíritu nace también en este Nuevo Continente, para la elevación creciente de la mujer, para hacer de las niñas: "buenas cristianas, buenas hijas, buenas madres, buenas esposas y miembros útiles de la Sociedad de la que formarán un día la parte más interesante (R. E. Virtudes de la Maestra). Este empeñoso propósito sigue siendo vital en las nuevas fundaciones: "Dedicación a los humildes y pequeños" (C. 1,9), ejercer el amor de madre con abnegado y diligente cuidado, a imitación de MARÍA Divina Pastora tal como el Padre nos lo propone.

Podemos decir que el máximo y más valioso aporte que España por medio del Instituto hizo a este Continente de la Esperanza, fueron las 114 Religiosas que durante estos 69 años llegaron a los distintos lugares de su amplia Geografía, a este Pueblo sencillo, acogedor, sufrido... (D.P.) portadoras del Carisma del Instituto, que tiene como fin principal la santificación de sus miembros; buscar almas y encaminarlas a Dios por todos los medios que estén al alcance de la caridad y, sin otras armas que las de la caridad, ni otro móvil que la Gloria de Dios y el bien temporal y eterno del prójimo; con abnegación sin límites y animadas de un espíritu apostólico acudirán al socorro de las almas que las necesitaren aún con exposición de la propia vida (B.F.I.). Además del Carisma del Instituto el carisma personal de cada una de las hermanas, esa fisonomía y configuración personal, esa forma única, irrepetible, con que cada una vive y expresa el Carisma del Instituto, según las potencialidades cuantitativas de cada persona. Cada Religiosa fue dejando en los distintos lugares esa impronta evangelizadora que irrepetiblemente configura a toda Hija de la Divina Pastora, en las alumnas, docentes, padres, personas que de una u otra manera se relacionan con nosotras.

EN EL ASPECTO SOCIAL. Promoción humana y cristiana, formación integral de los niños y jóvenes especialmente de la mujer "...Formar...miembros útiles de la Sociedad...formarlas para todas las circunstancias de la vida... para que sepan tomar decisiones libres y justas". (C.82) "Nuestra Escuela con su presencia crítica en la Sociedad, colabora en la construcción de un Mundo más solidario y fraterno y desde la fe ilumina los grandes problemas que afectan a la Humanidad" (C. 78). "Dirigimos todos nuestros esfuerzos para formar las almas y los corazones de nuestras alumnas para todas las circunstancias de la vida". (C.F.XIX). Las dos primeras fundaciones y todas las demás que el Instituto fue haciendo en este Continente han sido como una respuesta a las necesidades del Hombre y de la Sociedad de cada época entre gente sencilla y necesitada, especialmente para la formación y promoción de la Mujer. Podemos corroborar todo esto con varios documentos, para ver como el Padre, ya en aquel momento tenía la convicción de la gran importancia y dignidad de la Mujer y de la urgente necesidad de promoverla en todos los aspectos. Entre otros datos al respecto, citamos el DICTAMEN para la aprobación de las Constituciones "Eficaces para promover la Gloria de Dios y el Bien de la Sociedad"; Cuando mandó a M. Sagrario Martín a estudiar Farmacia (ABRIERON EL SURCO M. C. Pigretti pág 60 y 572 respectivamente, y sobre los Ejercicios Espirituales...) En B. de la Asoc. dice el Padre: "Ni rehusarán comisión o dirección alguna que en armonía con su objeto le confiaron otras Corporaciones que tengan a bien costearlas".

DIMENSIÓN CULTURAL. La Cultura es un elemento humano, viviente, es un estilo de vida que se va transmitiendo, y el medio natural y óptimo es la Familia, la Comunidad. Nace de todo lo que el hombre es, del espíritu y del cuerpo y se traduce en formas concretas que impregnan nuestra persona y nuestra personalidad, nuestra dimensión interior y nuestra exterioridad. Es el estilo profundo del hombre que se expresa en actitudes y formas de Verdad, Amor, Libertad, es decir, de valores que van creando una conciencia histórica en cada Pueblo, en cada familia, en cada grupo humano". (P.L. Gera). Así se va gestando un modo de ser, de vivir, una Cosmovisión, un concepto del hombre, de la vida, como el "DOMICILIO, el HABITAT" del hombre mismo, sentido de pertenencia, de identificación con su propia familia con su pueblo etc. Esto mismo fue transmitiendo nuestro Instituto a través del tiempo en los distintos lugares, ese "COMPENDIO DE SABIDURÍA" y de gestos significativos, que las hermanas con su testimonio silencioso y humilde, en ese servicio incondicional de "CARIDAD" al hombre, al mundo y a la Iglesia fueron infundiendo como impronta calasancia, como vestigio imborrable, en las alumnas, en las familias y demás personas que se relacionaron con el Instituto. Este es el pensamiento del Padre y el espíritu del Instituto.

EDUCACIÓN. En el aspecto educativo, nuestro Instituto, aportó y sigue aportando a este pueblo de América Latina una nueva Pedagogía implícita en el Carisma. Esta Pedagogía, aunque fundamentada en los Padres Escolapios, tiene un matiz nuevo que le da esa originalidad única plasmada por nuestro Padre Fundador y transmitida por él de palabra, con el ejemplo y en sus escritos, Constituciones, Cartas y otros Documentos, que tienen vigente actualidad y responden óptimamente a los Doc. de la Iglesia y de los grandes Pedagogos del momento actual. Basta recordar "LAS VIRTUDES DE LA MAESTRA", con las que quiere que estemos identificadas cada una de nosotras, Hijas de la Divina Pastora, como educadoras. Es la Pedagogía del amor, de la libertad, de la creatividad, del ingenio, del estímulo y de la superación, que tiene en cuenta la totalidad del ser en formación, la inteligencia y la voluntad, la mente y el corazón, las aptitudes y la conducta, el desarrollo físico y la responsabilidad. Pedagogía que tiende a la formación integral y al desarrollo armónico del niño, del adolescente, del joven, de toda la persona, desde el vestido a la inteligencia, de la sensibilidad a la motricidad, de lo individual a lo social y doméstico, de la moralidad a la religiosidad.

Nuestro P. Fundador concibe la tarea educativa como esa noble alianza del saber y de la virtud; de las letras con la sabiduría; de la ciencia con la fe; de las artes con la religión. Educar es formar al hombre del Evangelio, es formar al verdadero cristiano. Es formar a Jesucristo en el corazón de las niñas, formar a las alumnas para todas las circunstancias de su vida. Formar los corazones de los jóvenes en la Piedad, en la Letras y en la Religión y encaminar rectamente sus inteligencias. Por eso educar, continúa el Padre, es la obra más grande, más noble y sublime porque abraza a todo el hombre, tal como Dios lo creó, alma y cuerpo, ya que éste es DOMICILIO de su alma y TEMPLO del AMOR, es lo más alto en la Paternidad de las almas. (Podíamos decir también en la Maternidad). "HABLA EL P. FUNDADOR". Discurso Inauguración Celanova, P. Anselmo del Álamo.

Esta acción educativa cristiana, se convierte en EVANGELIZADORA cuando es fruto de la contemplación amorosa y dialogal con la TRINIDAD, conocimiento y amor de Dios y del hombre. De ahí surge el entusiasmo apostólico, CARIDAD y la competencia profesional, CALIDAD, "Saber lo más exquisito y aventajado de su profesión, y proporcionar los medios a lo sublime de su misión tan vasta como difícil" (R.F. Ard. nº 6 y Cap. I, II) Esto supone valentía profética, "PACIENCIA, constancia a través del tiempo". Siendo la Educación generadora de Cultura, tal como nos dice el Doc. de Santo Domingo, este es uno de los aportes más valiosos del Instituto en todos los ámbitos.

ASPECTO RELIGIOSO. La Iglesia y el Pueblo Latino Americano fue y sigue siendo enriquecido con esta Familia Religiosa y su Carisma. Un nuevo aporte a la Santidad y Misión de esta joven y vigorosa Iglesia del Nuevo Continente. Podemos constatar en todos los lugares que está presente el Instituto, nuestra adhesión y amor al Sucesor de Pedro, a los Obispos y el aporte y promoción de la Religiosidad Popular de nuestros pueblos, mediante la vivencia y expresión de nuestro carisma como respuesta y enriquecimiento de la Piedad de nuestras gentes. Las devociones de nuestro Instituto encarnan y completan las de este pueblo sencillo y fervoroso.

A la Stma. Trinidad, a la Sagrada Eucaristía, al Sdo. Corazón de Jesús, a los difuntos, a la Santísima Virgen, Divina Pastora, a pesar de que esta devoción ya se conocía en el Continente, pero no es los lugares en que nosotras estamos, ni desde esta dimensión de CUIDADOSA Y VIGILANTE Pastora, Maestra y Pedagoga, tal como el Padre nos la presenta en todos los Documentos. Dimensión que debemos expresar y ejercer con las alumnas en nuestra Misión Educadora. Cualidades y virtudes propias de la mujer, de la joven: Vigilancia, solicitud, conducción, preocupación... Qué decir del cariño al P. Fundador, a la Divina Pastora, que las ex-alumnas y docentes le profesan y que ellas van transmitiendo a sus hijas y alumnas, tal como lo hacían con ellas nuestras hermanas mayores.

Si el espíritu misionero de la Iglesia o de una porción de ella, como nos dice el Santo Padre J.P. II, es medida exacta de su vitalidad, de su vigor, de su autenticidad, podemos decir que nuestro Instituto, vive esta dimensión tal como el Padre dijera al ser aprobadas las Constituciones por su Santidad, Pio XI. "Acabáis de ser asociadas a la Misión Evangélica de la Iglesia" (Const. P. Fundador). Podemos decir que el Instituto a lo largo de su historia, hizo y está haciendo esfuerzos para mantener vivo y operante esta faceta del Carisma y responder a las nuevas líneas de la Evangelización que la Iglesia nos pide, especialmente en los últimos Doc. Así L.G. "La Iglesia es toda ella misionera y la Evangelización constituye un deber fundamental del P. de Dios". "Nuestra Inst. consciente de la responsabilidad que tiene en la difusión del Evangelio, coopera con los Pastores en la difusión del Reino y estamos dispuestos a ser testigos de Cristo en cualquier parte del Mundo". (C. 89 y P.C. 20; A.G. 35).

En cuanto a los rasgos y características que según J.P. II en R.M. deben distinguir al Evangelizador podemos hacer un paralelo con nuestras Const. Así:

CARIDAD APOSTÓLICA, 89. "Sin más armas que las de la caridad" R.F. III.

DAR LA VIDA. "Con exposición de la propia vida... sacrificarse por su prójimo hasta dar por él la propia vida... dar por sus almas la propia vida". R.F.III.

CELO APOSTÓLICO. "Infundir con celo, la piedad en el corazón de las niñas... Animadas de un espíritu apostólico y abnegación sin límites, acudirán al socorro de las almas" B.F.I y Ard. nº 6.

TESTIMONIO. "Tomar a Cristo por único y perfectísimo modelo en todo" C.F.I, XIII "Deben ser en lo posible una imagen de Cristo como Él lo es de su Eterno Padre". R.F. VXXI. "Ser digno espectáculo de Dios, de los Ángeles y de los Hombres" R.F.VI, XXVI". Manifestar en todo a quien pertenecen... Presentarles en sí mismas, sin pretenderlo ejemplo y modelo de todas las Virtudes". B.F. XIX, VIII.

La Evangelización es un proceso complejo Humano-Divino (J.P.II) y es lo esencial como misión de la Iglesia gracias a Dios, también en nuestro Instituto se fue gestando una cosmovisión nueva, una conciencia más universal y eclesial y en consecuencia, misionera.

Todas estas características que configuran hoy a nuestras hermanas, comunidades, docentes y alumnas, es fruto fecundo de aquellas primeras Religiosas que llegaron a Santiago de Chile, a Buenos Aires, a Montevideo, Colombia, Nicaragua, Costa Rica, Ecuador, y que también las posteriores han ido infundiendo en las personas y estructuras del Instituto de la Iglesia, de nuestro pueblo. Es hondamente significativo y providente que nuestro Instituto se haya expandido en casi su totalidad hacia América Latina y la cantidad de Religiosas que llegaron a estas tierras, unas regresaron, otras continúan y otras han dejado aquí sus vidas y su huella testimoniante y memorial. Ojalá que las que estamos hoy todavía y las que nos sucedan, sepamos vivir y trabajar con creciente amor y fidelidad a la Iglesia y a nuestro Carisma, con la alegría y el entusiasmo apostólico de los primeros misioneros y de las primeras hermanas nuestras que llegaron a este Continente.

ASPECTO ECONÓMICO. Estos últimos tiempos, el Gobierno General desde España ha colaborado considerablemente, enviando grandes ayudas a los lugares que lo han necesitado para crear escuelas, construir viviendas de las Religiosas, etc. Para la Formación, así, costeando viajes y estadía en España a las Demarcaciones que lo han necesitado, lo mismo enviando libros para las Casas de Formación y a las Comunidades, material didáctico, tanto pastoral como pedagógico. Igualmente para las Comunidades misioneras de la Iglesia o del Instituto. Esta colaboración se ha recibido también de las distintas Demarcaciones. Es digno de destacarse la ayuda solidaria y fraterna entre los distintos países y comunidades con auténtico espíritu misionero y fraterno.

Terminamos esta reflexión glosando las palabras del Sto. Padre, J.P.II en Zaragoza 10-11-84, al pueblo español: "Sed fieles a vuestra Historia de FE, sed coherentes con vuestro compromiso". HIJAS DE LA DIVINA PASTORA: SED FIELES A VUESTRA HISTORIA DE FE: SED COHERENTES CON VUESTRO COMPROMISO.

Y en Santo Domingo, 12-10-84: América Latina fiel a Cristo: "Aumenta y realiza tu Esperanza" INSTITUTO CALASANCIO: AUMENTA Y REALIZA TU ESPERANZA.

MADRES: Nos lo reclama Jesucristo, el de "AYER, DE HOY Y DE SIEMPRE" y nos lo clama y reclama nuestro pueblo, nuestro Instituto, nuestras hermanas. Que hagamos y proclamamos: "Que el Instituto sea lo que tiene que ser, como fue AYER sea HOY y SIEMPRE.

RELIGIOSAS ESPAÑOLAS QUE VINIERON A AMERICA

Alonso, María Encarnación

Álvarez, Teresa

Arias, Piedad

Baña, Purificación

Barrios, Anunciación

Báscones, Sofía

Barcelo, Justa

Boan, Elena

Carrazoni, Marina

Cejuela, Isabel

Casado, Guillermina

Casado, Irene

Casáus, María

Córdoba, Pilar

Del Blanco, Mª Dolores

Del Blanco, Salvadora

Del Moral, Clementina

Deza, Adriana

Diéguez, Laura

Dominguez, Mª Luisa

Egido, Antonia

Estévez, Ignacia

Estévez, Basilisa

Fernández, Carmen

Fernández, Carmen

Figueiras, Juana María

Figueiras, Antonia

Gallego, Ángela

García, Guadalupe

García, Mª Luisa

Grande, Josefa

Gómez, Adela

Gómez, Felisa

González, Mª del Carmen

González, Socorro

Guitián, Avelina

Hermida, María

Herrero, Milagros

Hermosilla, Eugenia

Jonte, Raimunda

López, Ana

López, Angustias

López de Coca, Inmaculada

López, Inmaculada

López, Manuela

Lovelle, Olimpia

Machado, Rosa

Magdaleno, Rosario

Mandianes, Carmen

Martín, Asunción

Martín, Loreto

Martín, Mª Luisa

Martín, Sagrario

Mediavilla, Cristina

Méndez, María

Mendoza, Mª del Carmen

Miguélez, Mª Luisa

Moreno, Micaela

Mur, Rosa María

Negro, María Paz

Ortiz, Encarnación

Paredes, Joaquina

Paz, Gabriela

Peña, Teresa

Pérez, Consolación

Pérez, Gregoria

Pina, Remedios

Prado, Pilar

Puertas, Corazón

Quesada, Dolores

Quintana, Josefina

Quintas, Coronación

Rea, Aurora

Redondo, Benita

Rodríguez, Almudena

Rodríguez, Amparo

Rodríguez, Carmen

Rodríguez, Encarnación

Rodríguez, Fernanda

Rodríguez, Juana

Rodríguez, Nieves

Rodríguez, Ramona

Rodríguez, Sacramento

Rodríguez, Sara

Rodríguez, Trinidad

Rodríguez, Teodora

Rodríguez, Visitación

Rodríguez, Monserrat

Rueda, Eloína

Ruíz, Blanca Nieves

Salinas, Araceli

Sánchez, Enriqueta

Sánchez, Pureza

Sanjosé, Maria Regla

San Román, Rosario

Serrano, Francisca

Silva, Julia

Sistach, Calasanz

Souto, Inés

Trincado, Nieves

Valcárcel, M. del Carmen

Valbuena, María Paz

Vallejo, Trinidad

Varela, Otilia

Vázquez, Natividad

Velasco, María Luisa

Vilanova, Manuela

Villegas, Luisa

Villena, Josefina

Vives, Pascualina

M. Almudena Rodríguez

H.D.P.C.

RELIGIOSAS QUE REGRESARON A ESPAÑA

Alonso María, Encarnación

Baña, Purificación

Báscones, Sofía

Casáus, María

Cejuela, Isabel

Córdoba, Pilar

Del Blanco, Salvadora

Diéguez, Laura

Estévez, Basilisa

Fernández, Carmen

Figueiras, Juana María

García, María Luisa

González, Pastora

Grande, Josefa

Herrero, Milagros

López, Angustias

López, Manuela

Lovelle, Olimpia

Machado, Rosa

Martín, Sagrario

Mediavilla, Cristina

Méndez, María

Miguélez, María Luisa

Negro, María Paz

Ortiz, Encarnación

Paz, Gabriela

Pérez, Gregoria

Pina, Remedios

Prado, Pilar

Quesada Dolores

Quintana, Josefina

Quintas Coronación

Rea, Aurora

Rodríguez, Amparo

Rodríguez, Carmen

Rodriguez, Fernanda

Rodríguez, Sara

Salgueiro, Elena

Sanjosé, María Regla

Silva, Julia

Souto, Inés

Vallejo, Trinidad

Varela, Otilia

Vázquez, Natividad

Velasco, María Luisa

Vilanova, Manuela Villegas, Luisa

Vives, Pascualina

RELIGIOSAS FALLECIDAS

EN ESPAÑA

Alonso, Mª Rencarnación

Baña, Purificación

Casáus, María

Córdoba, Pilar

Del Blanco, Salvadora

Del Moral, Clementina

González, Pastora

Herrero, Milagros

López, Angustias

López, Manuela

Machado, Rosa

Mandianes, Carmen

Martín, Sagrario

Ortiz, Encarnación

Paz, Gabriela

Prado, Pilar

Rea, Aurora

Rodríguez, Amparo

Rodríguez, Carmen

Rodríguez, Fernanda

Vázquez, Natividad

EN AMÉRICA

Villegas, Luisa

Arias, Piedad

Barcelo, Justa

Boán, Elena

Carrazoni, Marina

García, Guadalupe

González Socorro

Gómez, Adela

Gómez, Felisa

Guitián, Avelina

López de Coca Inmaculada

Magdaleno, Rosario

Martín, Asunción

Martín, Loreto

Martín, María Luisa

Moreno, Micaela

Rodríguez, Teodora

Salinas, Araceli

San Román, Rosario

Puertas, Corazón

Rodríguez Monserrat

Notas