Reglas/CAPITULO XXI. ENSEÑANZA DE LAS DE PAGO

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CAPITULO XX. DIRECTORA DE NIÑAS INTERNAS
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Reglas/CAPITULO XXI. ENSEÑANZA DE LAS DE PAGO
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CAPÍTULO XXII. ADMISIÓN DE LAS NIÑAS
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CAPITULO XXI. ENSEÑANZA DE LAS DE PAGO

I. Comprende: Lectura de impresos y manuscritos en prosa y verso; doctrina cristiana en toda su extensión, costura y labores con sus aplicaciones, gramática castellana con su análisis lexicológico, aritmética y álgebra completas y aplicadas a la contabilidad y comercio, Religión y moral extensas, historia sagrada teórica e intuitiva, historia de España con ejercicios prácticos, geometría general y aplicada a las labores, labores propiamente dichas con su teoría, higiene y economía domésticas, urbanidad, historia universal, nociones de física general y terrestre, ídem de química general y aplicada a las necesidades domésticas, ídem de historia natural teórica e intuitiva, fisiología y anatomía humana, elementos de retórica y poética, ídem de psicología, lógica y ética.

II. Podrán cursar también las de adorno, que se reducirán a solfeo, piano, dibujo e idiomas.

Práctica en clase.

I.Según vayan entrando las niñas, ocuparán cada una su puesto y se pondrán a repasar sus lecciones hasta que llegue la hora de empezar, que se pondrán todas de rodillas, en su mismo puesto, ante el cuadro de devoción que debe haber en cada clase, y rezarán a coro las oraciones de entrada, y concluidas éstas, se sentarán de nuevo o se distribuirán en secciones.

II. Las que vayan entrando después, se hincarán delante del cuadro, para rezar las mismas oraciones, y concluidas, pasarán a ocupar su puesto, sin hablar palabra.

III. Las profesoras ordenarán todos los movimientos de las clases, mediante señales que podrán ser palmadas, golpecitos con un libro o cosa por el estilo; pero nunca dando voces ni gritos, que pueden perjudicarlas mucho y aun desdice de una clase bien organizada.,

IV. Al efecto, los primeros días ensayará bien a las niñas, conviniendo en el número de golpes o de palmadas que ha de ordenar cada ejercicio, sin consentir por ningún concepto que este orden se altere lo más mínimo, ni pasará a ninguna práctica hasta que tenga esta marcha bien ordenada.

V. Distribuirá a las niñas en secciones, que nunca pasarán de diez, y si hubiere muchas en iguales circunstancias, hará dos o más, aunque sean en menor número, y pondrá a su frente una instructora de las más adelantadas, de mejor conducta y por vía de premio.

VI. Fijará su sitio a cada sección y el lugar que en ésta debe ocupar cada niña, que será el mismo que tendrá en la lista que debe llevar al efecto, a no ser que para más estimularlas, vayan subiendo las más aventajadas.

VII. Variarán los ejercicios de cada sección de media en media hora, al menos en las de las pequeñas, para interesar más su atención y no cansarías con una misma cosa continuado.

VIII. Irán pasando de un grupo a otro superior a las más adelantadas, en cada uno, para premiar a éstas y estimular a las demás.

IX. Las asignaturas de lectura, escritura, doctrina y religión, costuras y labores, serán diarias, y las demás se distribuirán según los grupos y a juicio de las profesoras de acuerdo con la Superiora.

X. Al fijar las asignaturas de cada sección, se tendrá en cuenta la capacidad de las alumnas, para no gravar demasiado a las que tengan poca, ni dejar ociosas a las otras.

XI. Antes que incurrir en este yerro, que pudiera ser muy perjudicial en diferentes conceptos, se incorporarán las de más capacidad a un grupo superior y se formará otro con las de menos disposición.

XII. Sin embargo de lo dicho en el artículo anterior, se cuidará que siempre haya alguna diferencia, para que se interese el amor propio, que en esto puede ser muy provechoso y servir de estímulo para mayores resultados.

XIII. No se pondrá ninguna niña en labores, mientras no sepa perfectamente coser, zurcir, remendar y cortar toda prenda que pueda necesitarse en casa y aun hacer calceta.

XIV. Todas las explicaciones serán breves y muy claras, y se facilitará su comprensión con ejemplos muy sencillos, que se irán sucediendo de otros más difíciles y de aplicación inmediata a los usos domésticos y necesidades de la vida.

XV. El día que las alumnas cumplan perfectamente con sus obligaciones y asistan puntuales, se les dará un vale; si reuniesen veinte seguidos, se les dará otro de veinticinco, recogiéndoles aquéllos, y por ocho de veinticinco, un premio o tarjeta de mérito.

XVI. A cada hora del reloj se rezará o cantará el Bendito, con un Avemaría y Gloria, que se terminará por una Comunión espiritual.

XVII. Todos los días se hará una ligera revista de limpieza; los jueves y sábados, más detenida, sin permitir nunca que ninguna niña venga sucia, desarrapado, que inspire asco y arredre a las demás de alternar con ella.

XVIII. Se rezará el Rosario todos los días, aunque sea durante la costura o labores, guiándolo por turno las niñas, para que se vayan acostumbrando a hacerlo en sus casas, terminando por la Letanía y la Salve, que los sábados y vísperas de la Virgen podrán ser cantadas.

XIX. La clase terminará por la oración de acción de gracias, con un Padrenuestro, Ave María y Gloria, y el “Dios mío, yo os amo sobre todas las cosas”, por tres veces.

XX. Ya en fila las niñas, entonarán la plegaria a la Santísima Virgen, con la mayor devoción posible, y saldrán según previene el artículo de la conducta en clase.

XXI. Se nombrarán una o dos de las mayorcitas, que vayan por cada calle, para que observen los desmanes de las demás y puedan enterar a la profesora al día siguiente, en el que se le quitarán cinco y más vales a las que hubieren faltado en algo, y si no se corrigiesen, se les impondrán otros castigos.

Notas