SemblanzaEspiritual/Capítulo VIII: EL BUEN EJEMPLO

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Capítulo VIII: EL BUEN EJEMPLO

San Pablo nos incita a todos a ser el “buen olor de Cristo”.
Sin darnos cuenta, sin pretenderlo, si estamos saturados de Cristo, exhalaremos el perfume de la caridad, de la pureza, de la paciencia, y del espíritu de fe en la Providencia.
El buen ejemplo es reclamo, la propaganda, el testimonio. El mismo Cristo nos insinúa que debemos proporcionarlo a nuestros prójimos, sobre su vida y doctrina, traducida en nuestro comportamiento.
La ineficacia del apostolado, la esterilidad del mensaje divino, estriba la mayoría de las veces en el antitestimonio de los predicadores, y de los que se llaman sus discípulos.
Como las flores, que exhalan su perfume gratuitamente, sin pedir recompensa, así el buen ejemplo del cristiano, y no digamos del religioso, es “la vida o muerte de los seglares” como proclamó el glorioso San José de CALASANZ.
También se sentenció se sentenció constantemente el insigne FUNDADOR de las hijas de la Divina Pastora, y lo inculcó en sus escritos y conducta, exhortando a todas a ser “el buen olor de Cristo” con el ejemplo.

1. A todas, (suplico) que me sean como su Divino Esposo las quiere y no olviden que a ello se han obligado o deben obligarse; que el hábito no hace a la religiosa ni a la digna Esposa de Cristo, sino su vida y costumbres. Que el amor todo lo puede y no hay cruz que no soporte.

(Carta S/c.)

2. ¡Animo! Que Dios no te ha puesto ahí para perderte, sino para hacerte santa; lo mismo a mí aquí. Ayudémonos mutuamente con nuestras oraciones y ejemplos.

(Carta S/f. 12-88)

3. A todas las expedicionarias, ruego al cielo las bendiga, como en su nombre lo hago, y pido las convierta en dignísimas siervas suyas. Que de su buen ejemplo y conducta penderá el resultado de la fundación y la fama de la Congregación. Que nada puedo decirles que no tengan prescrito en sus Reglas; que las cumplan.

(Carta 5-1-98)

4. Mi objeto al añadir esa sentencias y consejos es facilitaros medios de poder hacer mejor vuestras pláticas y apoyarlas siempre en las palabras de la Escritura y Doctrina de los Santos Padres de la Iglesia, que dan mayor autoridad.

(Carta 22.1.89)

5. Las cartas de la inglesa son recomendaciones de tabla sobre sus cualidades morales, religiosas, literarias y musicales; lo que interesa es que correspondan los hechos.

(Carta 5-2-89)

6. No se ha de tener por más antigua ni por primera a la que tenga más edad ni lleve más tiempo de hábito; sino a la que se porte mejor y más trabaje a honra y gloria de Dios y bien de la Corporación. La que peor se porte, aunque sea la más vieja y antigua, ha de ocupar el último puesto, para que esté más cerca de la puerta por donde debe salir pronto.

(Carta 1-5-89)

7. Me ha hecho reír lo de la nueva Comunidad; un juego como otro cualquier y como es inocente puede consentirse y fomentarse para que cada vez se porten mejor. Que pueden hacerlo todo con buen fin, y Dios y la Stma. Virgen María se lo premiara.

(Carta 24-5-89)

8. Ayer tomé calabaza rellena y me acordé más y más y mucho más de las que ahí se cultivan con tan mal gusto; pero allá se las hayan. Las Reglas dicen ya lo que vienen al caso; que se atengan a las consecuencias.

(Carta 24-5-89)

9. Para Dios no hay caretas. Lo mismo ve el rostro que el corazón; igualmente penetra el cuerpo que el alma; nos ve por dentro como por fuera.

(Carta S/f. 89)

10. Tú verás lo que es ser ingrata a Dios. Casi veo cumplida en ti aquella terrible sentencia del Espíritu Santo “La corrupción del óptimo es pésima”. Infeliz, vuélvete a Dios y vuélvete de todo corazón.

(Carta S/f, 89)

11. Mira por esa alma tan bella que te cupo en suerte y tienes medio vendida al demonio; que eso haces al entregarla al mundo y esas pasiones que ya rugen en tu corazón como los volcanes en su cráter. Mira por ti y pronto, si no quieres venir a ser en breve piedra de escándalo para las que arrastrarás con tu ejemplo, y estatua de sal para aquellas que escarmienten en tu cabeza.

(Carta S/f. 89)

12. Mira, hija mía, no me dejes mal, ni des ningún mal ejemplo. Imita las virtudes de las mejores y no te dejes llevar de ningún mal consejo, ni del demonio, ni del que haga sus veces. Hace las veces del demonio la que te aconseja la desobediencia o infracción de las Reglas, lo mismo que la que da mal ejemplo. (Carta S/f. ¿1890?)

13. Que Dios nos perdone a todos, que por mí perdonada estás. Plácenme tus propósitos, Dios será tu premio si los cumplieres.

(Carta 11-15-906)

14. Procúrame estar muy bien con Dios, amar en Cristo a todas, no familiarizarte con ninguna, cumplir exactamente con tus obligaciones¸ que sólo vean en ti una perfecta religiosa, un modelo de todas las virtudes que más agraden a tu Amantísimo Esposo.

(Carta 12-3-910)

15. ¿Le dijiste tú (a S. N.) que aquí no venía para trabajar? ¿En qué cumplía entonces su voto? ¡Ni tú estás escusada de hacerlo! ¿Cómo podrás mandar a las demás? Te dirían, y con razón, lo que a la cangreja sus hijos: “Denos Vd. Ejemplo”. Con éste, se manda mejor que con palabras y manos limpias. (Carta 2-8-911)

16. A todas lo digo para que así obren y no tengan que lamentar las consecuencias de una conducta contraria. He visto mucho y me gusta prevenir, por ser mejor que curar. Tu felicidad crecerá con el exacto cumplimiento de tu misión.

(Carta 2-18-917)

17. Ya recordarás te dije no te escribiría con frecuencia para evitar susceptibilidades. En la religión el parentesco cede su puesto a la hermandad y caridad que Cristo exige a todos para ser sus discípulos y más a los religiosos. No creo tengas por ofensa lo que sólo tiende a no crearte enemigos.

(Carta 12-17-22)

18. Serías unas ingratas si no correspondieseis a tan buena dirección y consejos y echarías sobre vosotras el borrón de las almas mal nacidas.

(Carta 2-26-908)

19. ¡Ya lo llorará cuando no haya remedio! Lo que ha de ser después, que sea ahora, si no se reporta pronto, pero muy pronto; que el mal ejemplo es muy contagioso.

(Carta6-6-908)

Notas