SemblanzaEspiritual/Capítulo XVIII: PRINCIPALES DEVOCIONES DEL SIERVO DE DIOS

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Capítulo XVIII: PRINCIPALES DEVOCIONES DEL SIERVO DE DIOS

Nadie puede llevar fuego tan escondido, sin manifestarlo por algún resquicio. El amor a Nuestro Señor, y la Veneración especialísima a su Santísima Madre, se manifiestan de manera diversa en cada individuo, mediante las llamadas DEVOCIONES. La devoción es la flor más bella de amor.
Estas adquieren características y matices diversos, como gracias particulares que son, y el Señor concede a sus fieles servidores, para ayudarles en la consecución de la perfección, o para asociarlos a sus designios.
En el Siervo de Dios, Venerado Padre MIGUEZ, encontramos tres DEVOCIONES singulares, que constituyen una característica diferencial en su vida sobrenatural.
UN AMOR ARDIENTE A NUESTRO SEÑOR, bajo la advocación de su SACRATISIMO CORAZÓN, centro de irradiación de la Caridad de Cristo al humano linaje, en dimensiones inconmensurables.
UNA DEVOCIÓN TIERNA Y FILIAL A LA SANTISIMA VIRGEN MARIA, como Madre del Redentor, y madre también de los redimidos. Acostumbraba a mirarla como la dulce DIVINA PASTORA, que con mimo y cariño cuida de las ovejitas del rebaño del Salvador, que apacienta su grey entre lirios.
Por último, ocupa un lugar especial y señalado entre las devociones del Siervo de Dios la DEVOCIÓN A LAS ALMAS DEL PRUGATORIO. Una manifestación de la más auténtica caridad, para el prójimo más abandonado y olvidado. Mediante la consagración especial del ACTO DE CARIDAD HEROICO, en sufragio de las Benditas Almas, se dedica de una manera singular a liberarlas de los suplicios purificadores del Purgatorio alcanzando para ellas, mediante sus limosnas y merecimientos, la consecución de la Eterna Bienaventuranza.

DEVOCIONES A LA SANTISIMA VIRGEN MARIA Y SAN JOSE

1. Muchísima devoción a la Santísima Virgen y tómala por Madre y modelo. Sé también devotísima de San José Esposo, y pídele que te enseñe a orar y verás cuánto adelantarás.

(Carta S/c.)

2. Que la Santísima Virgen sea siempre tu amantísima Madre y ni un momento dejes de estrechar contra tu corazoncito a su Santísimo Hijo en cuyo nombre te bendice el que pide siempre por ti, como por sí.

(Carta S/c.)

3. Por lo visto estáis en grande, respecto a jaulas; ¿Por qué no apretáis a San José para en envíe buenos canario? Sed muy buenas y apretadle mucho, llevando con resignación y paciencia los coscorrones que os dé antes, y contar con que después lo arreglará todo, que bien puede, ya por sí, ya por las buenas relaciones que tuene en la Corte Celestial. Por mucho que dé, más tiene; pero aunque es liberalísimo, gusta de ser rogado. Y nadie mejor que vosotras lo puede hacer con las niñas; que le son muy gratas las oraciones de los inocentes y puros.

(Carta S/c.)

4. Lo del armonio ya lo vería preparando desde que me lo dijo el P. Salvador. Di el encargo a un músico que por cierto lo quería para este Colegio. “Dios quiera salga bueno y os guste y sea para su gloria y la de su Santísimo Madre”.

(Carta s/c.)

5. La verdadera dicha está en parecerse, está en seguir, está en imitar al Autor de la dicha, el Esposo de las almas que le aman, a sólo Jesucristo y después de Jesucristo a su Santísima Madre al pie de la cruz, que es la escala para subir al cielo y la llave con que hemos de abrir sus puertas.

(Carta 4-4-89)

6. Ponte toda en manos de Dios y bajo la protección de su Santísima Madre y del glorioso San José, su Esposo; pídeles te alcancen la gracia de hacer siempre la Voluntad de Dios y fuerza de voluntad para llevarla a cabo, y bien te irá.

(Carta S/f. 89)

7. Espero que el Señor y la Divina Pastora, a quienes se entrega y consagra tan de corazón dispondrán las cosas de modo que todo se le proporcione como desea. Dios no deja las cosas incompletas.

(Carta 4-15-90)

8. Cargad bien a San José para que tome esa u otra empresa por suya y él buscará medio e salir con ella; que buenos ánimos tiene y sabe utilizarlos siempre que le place.

(Carta 4-29-913)

9. Las niñas buenas tienen mucho valimiento con él (San José), que le muelan con sus ruegos continuos y de tal modo se le cuelgue que no le dejen un momento, hasta que os conceda lo que necesitéis, que todo eso para lo que puede, es una cosa baladí. Que le hagan presente que no es propio de un Esposo como él permitir que more en redil prestado el rebaño de su Esposa.

(Carta 4-29-903)

10. Está visto que San José y San Antonio tienen sobradas fuerzas para sostener las cosas que le colgáis. Prendedlas mayores a ver si se cansan y por algún camino os la proporciona.

(Carta 12-28-903)

11. Mujer de poca fe, ¿Por qué te apuras? ¿No tienes a Dios contigo? ¿No tomaste posesión en nombre de la Divina Pastora? ¿Y así la ofendes, creyendo que te abandonará?

(Carta S/f. 1910)

12. Entregué al M. de Juniores la estampa que me remitiste, o sea la fotografía de la V. de las Escuelas Pías, según Tena. Por de pronto la cara y las manos no son de la Virgen, sino de una mujer bastota… No me gustan mamarrachos, y memos en imágenes… Yo digo o lo mejor de lo mejor o nada. Es mi Madre y la quiero hermosa y con eso está dicho todo.

(Carta 1-9-912)

13. Vuestro indigno y añoso Padre diariamente consagra al Eterno Padre su corazón con todos los actos de su vida y voluntad juntamente con los vuestros y los de vuestras alumnas bañados en la preciosísima Sangre de su Smo. Hijo y recamados con sus méritos y los de la Santísima Virgen y de todos los Santos.

(Carta 10-14-922)

14. En todos y cada uno deseo darle la misma honra y gloria que les dieron, dan y darán eternamente su Santísimo Hijo y todos los Santos y que le hubieran dado los réprobos, si no hubieran prevaricado y todos los seres y átomos del universo, si cada (uno) le amase como debe.

(Carta 10-14-922)

15. No estoy porque las niñas recen el Oficio, todo se les irá en aprender; el Rosario en su lugar es muy precioso.

(Carta 19-3-89)

Al SANTO ANGEL

Esto espero de vosotras todas, el que por lo mismo que tanto os quiere, os pide que en todas partes en clase lo mismo que fuera, en la calle lo mismo que en vuestras casas, solas lo mismo que acompañadas, de día lo mismo que de noche…consideréis que os están viendo el Ángel de vuestra Guarda y el mismo Dios, que os manda que os portéis siempre y en todo tiempo y lugar, como verdaderas Hijas y discípulas de las Divina Pastora.

(Carta 11-1-89)

A LAS ALMAS DEL PURGATORIO

1. Por las benditas ánimas se aplican esas Misas. ¿Por qué no han de preferirse la de un padre y hermano de una religiosa?

(Carta 5-31-910)

2. Por mi parte sigo aplicando el Santo Sacrificio (por la difunta) desde el día que lo supe, que fue el que entraba de Ejercicios; es lo único que me agradecerá y más le interesa.

(Carta 8-26-909)

3. Mucho os agradezco los sufragios que aplicasteis por el alma de mi cuñada y los que prometisteis. ¡Dios os lo pague!

(Carta 9-16-909)

ACTO HERIOCO DE CARIDAD

4. Para mayor honra y gloria de Dios uno en esencia y trino en persona; para alguna imitación de mi dulce Redentor Jesucristo y para nuestra de mi cordial esclavitud a la Madre de Misericordia, María Santísima, Madre amorosa de todas las almas del Purgatorio: yo el Padre Faustino Míguez de la encarnación, pretendo ser redentor de aquellas pobres almas encarceladas por deudas de pena a la Divina Justicia y por faltas de obras satisfactorias: y en aquel modo que puedo, lícitamente y sin pecado alguno, libre y espontáneamente hago Voto de redimir aquella alma o almas que quiere o quisiere le misma. V. Madre, renunciando yo y haciendo donación de mis obras satisfactorias propias o participadas, tanto en vida como en muerte y después de mi muerte: por tanto hago y confirmo este Voto sin obligación a pecado.

Y en caso de no tener yo bastantes obras satisfactorias para pagar las deudas de aquella alma o lamas escogidas por la misma Madre d Misericordia y para satisfacer las mías por mis pecados, que detesto de todo corazón, con firme propósito de nunca más pecar, me obligo y quiero pagar en la cárcel del Purgatorio con penas todo lo que me faltaré y de obras satisfactorias. Y lo declaro y confirmo citando pro testigos a todos lo vivientes de las tres Iglesias, triunfante, penitente y militante.

En Getafe a 8 de febrero de 1866.

Faustino Míguez de la Encarnación.

Al SAGRADO CORAZÓN

1. Pido también al Señor que las haga dóciles a sus inspiraciones y que vean lo que más les conviene para ésta y la otra vida. En fin, hija mía, si nos separa la distancia, tenemos el mismo fin que nos une en el Santísimo Corazón de Jesús. ¡Que Él nos abrase en su santo amor!

(Carta)

2. Juntitos y cada vez más unidos quiero sigamos en el Sacratísimo Corazón de Jesús. Ahora mismo acabo de consagraros de nuevo y de pedirle desde la Tribuna que nos abrase más, en su santo amor.

(Carta 9-14-88)

3. Tranquilízate, hija mía… y sigue buscando siempre asilo y fuerzas en el Sacratísimo Corazón de tu Amantísimo Esposo.

(Carta 9-14-88)

4. ¡Bien por mi queridísima hija en el Santísimo Corazón de Jesús! Nada temas con tan buen conductor, que es el Camino, Luz, la Verdad y la Vida. Adelante…bien…Cuanto es mayor tu miseria más brillará su poder. Bien oraste.

(Carta.1 -1 -89.)

5. Ten presente que todo te viene de tu Amantísimo Esposo y que todo debe humillarte más, porque no acabas de ser como Él te quiere: más pura que los Ángeles, más abrasada en su amor que los mismos Serafines: tan humilde, como hija de la Divina Pastora.

(Carta 1-1-89)

6. No os olvidéis, hijas mías, que os consagrasteis todas a los Sacratísimos Corazones de Jesús y de María y que por lo tanto les pertenecéis por completo desde ahora y para siempre.

(Carta 1-10-89)

7. San Agustín en tales casos se acogía y fortificaba en la llaga sacratísima del costado de Jesús y desde allí desafiaba a todos sus enemigos. Eso y sólo eso y mucha, muchísima humildad y exactitud en el cumplimiento de todo lo prescrito.

(Carta 15-1-89)

8. En cuanto a la dirección de las niñas: nada les digas que no bebas en el Sacratísimo Corazón de Jesús y por su amor: y segura puedes estar de que no errarás y antes merecerás para ti y las favorecerás muchísimo.

(Carta 28-5-89)

9. Bien por el corazón de Jesús… Iba a decir que así os ha engañado, pero como lo habéis dado ese nombre no puedo, porque el Corazón de Jesús no engaña a nadie. Preciso es que sea un volcán de amor de Dios y un modelo de todas las virtudes en el grado más heroico, para que Dios no os tome en cuenta el haberle dado ese nombre.

(Carta 12-10 -89)

10. Desahogad vuestros corazones en el Sacratísimo Corazón de Jesús, pedidle su santo a mor por el Corazón dulcísimo de su amantísima Madre; arrimaos a ésta como ovejitas dóciles a su llamamiento.

(Carta 3-1-90)

11. Una vez que tome el velo, te pido hasta por los sacratísimos corazones que me la trates con muchísima caridad y cariño y no me la obligues a cosas muy pesadas a que no estará muy acostumbrada.

(Carta 4-15-90)

12. ¿qué hacéis? Todo lo bueno que podáis. ¿Dónde nos metemos? En el Corazón de Jesús y después a la cama y a dormir. (Se refiere a las zozobras que algunas religiosas sentían ante los acontecimientos y amenazas de la Semana Trágica de Barcelona). ¿Se puede dar crédito a eso? Lo mismo que a los gitanos. ¿Es cosa que se puede anunciar? No; digan lo que quieran los pretendidos sabios.

(Carta 3-14-909)

13. ¿Esperamos en nuestra casa? Pues ¿Adónde habías de ir? Tomaremos algunas precauciones. ¿Y para qué y de qué? Tengo por tan tontos a los que asustan, como a los que se dejan asustar. Vosotras en vuestra casita en gracia de Dios y bajo la protección de la Santísima Virgen y en la inmejorable compañía de Jesucristo y nada más. Dejad hablar y disparatar, ya que no podáis evitarlo. (Carta 3-14-909)

14. ¿Qué no sebes dónde meterte? En ninguna parte mejor que en la llaga del costado de Jesús. Desde aquí desafiaba San Agustín y todos sus enemigos. Día y noche ahí encerrada serás inexpugnable. (Carta 3-22-912)

15. El corazón de Jesús bien me hablaba y decía a mi corazón: “Si quieres venir en pos de Mí, Niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme”. Y tú, alma mía, ¿por qué te has ido en pos del mundo Y de sus vanos placeres? ¿Por qué has idolatrado en tu propia voluntad y te has hecho esclava de ti misma? ¿Por qué en vez de amar el padecer, te has hastiado de llevar la cruz?

(Mes del Sdo. Corazón de Jesús, pág. 5.)

Desde hoy no apartaré mis ojos de vuestro sacratísimo corazón, que tantas veces y tan bárbaramente he herido a fin de que, mirándolo y remirándolo, deteste y llore más y más mis culpas. Así triunfando de mí misma, llevaré con fortaleza mi cruz y os seguiré sin olvidarme jamás del amable poder de vuestro amor.

(Mes del Sdo. Corazón de Jesús, pág. 7)

Notas