VidaVenerado/XX. APOTEOSIS

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XIX. LA HORA DEL TRIUNFO
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XX. APOTEOSIS

Desde la preciosa muerte del Padre Faustino hasta el año histórico de 1936, las religiosas Hijas de la Divina Pastora, como hormiguitas cariñosas, iban recogiendo cuanto a su venerado Fundador había pertenecido, para ordenarlo en su día, y tener un punto de apoyo solidísimo cuando trataran de incoar la Causa de Beatificación, en la que soñaron desde los primeros momentos.

Pero vino la guerra marxista y todo lo destruyó! ¡Hasta las vidas de algunas beneméritas religiosas! Sólo quedó en pie, en la dispersa Congregación, la esperanza viva y el tenaz propósito de trabajar cuanto pudiesen por ver un día en los altares a su siempre venerado y queridísimo Padre.

Llegó el Año de la Victoria. La espada invicta de Franco hizo enmudecer los aullidos de los lobos... Y las ovejitas dispersas inmediatamente se reunieron, lloraron sobre las ruinas de las antiguas casas, sin exhalar una queja; perdonaron de corazón a sus enemigos; y pidieron a Dios bríos para perseverar en su vocación, y para comenzar de nuevo su nobilísima tarea de distribuir a las niñas, principalmente a las pobres, el saludable pan de la Piedad y de las Letras.

Y Dios nuestro Señor premió con creces aquel deseo de las Hijas de la Divina Pastora. En el Capítulo de 1941 resultó elegida Superiora general la Rvma. M. Gemma Martínez de Jesús, religiosa humilde, religiosa sencilla, religiosa culta, amante como ninguna de su Instituto, y que había tratado mucho tiempo al Fundador y había sido testigo de verdaderos prodigios obrados por el mismo. Esta religiosa recogió el sentir de sus compañeras, y se propuso, y con voluntad férrea consiguió la restauración de la vida religiosa, según el espíritu de sus Constituciones; la recuperación y reconstrucción de todas sus casas; la edificación del gran Colegio de Madrid, en el mismo solar del antiguo; la fundación del de Sevilla; y sobre todo la preparación para incoar el proceso de Beatificación de su venerado Fundador.

Dos años después de ser elegida General, en 1943, ya la prensa comenzó a hacerse eco de los nobilísimos deseos y trabajos de esta religiosa. En 1944 el gran diario INFORMACIONES, de Madrid, del 27 de enero, con grandes titulares hablaba de la próxima Beatificación, del religioso escolapio Padre Faustino Míguez. Lo mismo hacían periódicos de diversas regiones, destacándose la revista FINISTERRE de Pontevedra, y la benemérita publicación escolapia que, con el título de PERALTA DE LA SAL, se publica en Zaragoza.

En su número de marzo de 1944, la revista FINISTERRE, después de hablar de las virtudes del Padre, y de anunciar su próxima Beatificación, decía con entusiasmo: “El mérito principal de la obra científica del Padre Míguez estriba en que ha sido uno de los sabios que más ha trabajado en la aplicación de la Química a la Medicina. Este mérito se le reconoce, sin discusión, en las escuelas científicas, de Europa y de América”.

Por fortuna, la Rvma. M. Gemma fue reelegida General en el Capítulo de 1947 para otro selenio. Y con nuevos bríos siguió en su labor e hizo que en 1950 se publicase, y se extendiese por toda España y por América, una HOJA vibrante de entusiasmo y de buen sentido, que estimamos un deber reproducir íntegra en las páginas de este libro. Dice así:

FECHA MEMORABLE.—“Después de sesenta y cinco años de gloriosa existencia vivida a través de múltiples vicisitudes, quiere el Pío Instituto de las Hijas de la Divina Pastora (Calasancias) entonar un himno de acción de gracias al Señor, por la misericordiosa asistencia que le ha dispensado, y rendir al par, un sentido homenaje al Varón Justo que ha formado, con sus virtudes, el nacimiento de este benemérito Instituto, y que con su dinamismo y obras lo engrandeció, escribiendo con ello una página maravillosa en la Historia de la Iglesia.

Con su vida de Apóstol incansable ha dejado tras de sí esa estela luminosa cuyos fulgores habrán de iluminar siempre nuestro continuo caminar... Vida de sacrificio, vida silenciosa, entregada totalmente a la virtud y a la ciencia. A imitación de la humilde violeta, que se esconde entre la espesura del bosque para no ser vista, descubriéndola su perfume, así nuestro venerado Padre Faustino ocultó también su santidad y su ciencia en los Claustros solitarios y escondidos Laboratorios. Pero sus virtudes peregrinas fueron pronto descubiertas por la prodigalidad con que se difundían los frutos de su inteligencia y las bondades de su corazón, a cuyos generosos impulsos, y robando el tiempo al descanso, logró arrebatar sus secretos a la Naturaleza, empleándolos luego en beneficio de la humanidad doliente.

Este hijo amante de San fosé de Calasanz, hijo verdadero que copió con fidelidad las virtudes todas de su Padre, ha embriagado también los corazones del espíritu de la Piedad, con el dominio admirable que tenía de sí mismo; su humildad sin límites; su caridad inagotable; sus palabras sustanciosas, siempre llenas de unción; su afabilidad, aquel desvivirse por servir y agradar a todos; su bondad, en fin, que se reflejaba en todas sus acciones y resplandecía en su venerable rostro.

Y como el amor de Dios que anidaba en su pecho era tan copioso, no pudo quedar satisfecho con prodigarlo a los pequeñuelos que tenía a su alrededor, y buscó una expansión y complemento fundando el Instituto de las Hijas de la Divina Pastora, en el que atesoró todas las ternuras de su corazón, designándole como fin primordial la modelación de las jóvenes.

Obra excelsa ha sido ésta, y como tal, no pudo estar exenta de tribulaciones y dificultades, distintivo de todo aquello que es sobrenatural y divino; por eso, en su larga vida, ¡qué de sinsabores y amarguras devoró en la soledad de su corazón! Pero nunca el desaliento ha invadido su alma, y por eso ha tenido el consuelo de ver su obra difundida, no sólo en España, sino también allende el Océano.

Y a este Varón insigne, que merced a sus desvelos y continuos trabajos conquistó una fama universal, por lo que su memoria será eterna, es al que muy en breve, veremos recorrer triunfante los caminos que él ha corrido en vida jadeante y sembrando a su paso el bien por doquier. Sí, venturoso Getafe, testigo fidelísimo de los trabajos del Padre, abre, déjale paso, que la pléyade inmensa de peregrinos correrá tras el fulgor de sus virtudes y ciencia, y llegará hasta ti para venerar los restos del ejemplar Religioso, del Padre amante, del Fundador insigne; en fin, del perpetuo bienhechor de la doliente humanidad.

Galicia, tierra de santos, de héroes y de Sabios, Patria “chica” de nuestro Padre; que entre el verdor de tus campiñas, y con el murmullo de tus fuentes cristalinas y el rumor de las hojas de tus tupidos bosques de pinos, robles y castaños, has tenido la dicha de mecer su cuna; no tendrías la nobleza que te caracteriza, sí ante el acontecimiento que se avecina no corrieras presurosa a rendir el homenaje de tu amor ante los restos de este hijo tuyo, que te honra con su virtud y con su ciencia.

Y ni también, Sanlúcar de Barrameda, ciudad andaluza, bella y encantadora, cuyas arenas besan las aguas dulces del Guadalquivir y las salobres del Atlántico, ¡tierra bendita! que más que ninguna otra quizá, te has visto acariciada por las primicias de su amor, asentando en tus riberas la Cuna de su amadísima Congregación. Acude, sí, también tú; y todos los que os sentís movidos por los generosos impulsos de la gratitud, venid; que a todos os espera nuestro recordado Padre Faustino Míguez, quien, como siempre, consolará y remediará vuestros males...

Venerable, gloriosa Orden de la Escuela Pía, que cuentas entre tus miembros santos y sabios; hombres llenos de sabiduría humana y divina, pero humildes como el Padre que te ha fundado; ensancha tu corazón y eleva tu espíritu ofreciendo también tu homenaje a ese Hijo tuyo, que añade un florón más de gloria a la corona de tus grandezas.

Y todos al unísono, demos gracias al Señor por las bondades que nos prodiga, haciendo que en este Santo Año Jubilar y coincidiendo con la proclamación del Dogma de la Gloriosa Asunción de nuestra amantísima Madre al cielo, sea ensalzada también en la tierra la humildad de su fidelísimo siervo”.

Ni que decir tiene que el eco y los frutos producidos por tan vibrante Hoja circular fueron notabilísimos.

El primero en sumarse a los deseos del Pío Instituto de Hijas de la Divina Pastora fue el Rvdmo. P. Vicente TOMEK, Prepósito General de las Escuelas Pías, quien desde Roma bendijo y alentó estos entusiasmos; autorizó el traslado de los restos del venerado Padre Faustino desde el panteón que el Colegio Calasancio de Getafe tiene en el cementerio Municipal, a la Iglesia de las Hijas de la Divina Pastora. Y más tarde nombró Vicepostulador de la Causa de Beatificación al activísimo escolapio aragonés R. P. Juan Otal.

La Congregación General en pleno, los M. Rvdos. Padres Provinciales de España, en especial el de Castilla Padre Agustín Turiel, y todos los escolapios de diversas naciones se dispusieron a contribuir, en la medida de sus fuerzas, a llevar adelante esta justa y nobilísima causa.

El 12 de noviembre de 1950 -a los 25 años de su muerte- se verificaba el inolvidable y solemnísimo acto del traslado del cadáver del Padre Míguez. Y ante él, y ante el selecto y nutrido auditorio, a las puertas mismas del cementerio, brincaba nuestro corazón de alegría, y comenzábamos un discurso necrológico[Notas 1] con estas palabras: laudemus viros gloriosos, alabemos, cantemos un himno de gloria al dignísimo y nunca bien ponderado Padre Faustino Míguez, cuyo cadáver, casi incorrupto, tenemos ahí delante... Formemos con nuestras plegarias una corona para depositarla reverentes sobre ese féretro...

Y en la memorable fecha del 24 de enero de 1953, con general aplauso, la Rvdma. Madre Gemma y su Consejo, invitaban oficialmente a la solemne Sesión de Apertura del Proceso de Beatificación del Siervo de Dios, Padre Faustino. Prensa y radio se hicieron eco de esta invitación. Y en las puertas de los templos de Madrid apareció el siguiente

EDICTO

Nos el Doctor Don Leopoldo Eijo Garay, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Patriarca de las Indias Occidentales, Obispo de Madrid-Alcalá, etc., etc. Hacemos saber: Que a instancia del R. P. Juan Otal de San Antonio Patavino, Sacerdote Escolapio, Vicepostulador en nombre y por mandato del Postulador General de la Orden de las Escuelas Pías, se sigue en esta Curia Eclesiástica de Madrid la Causa de Beatificación y Canonización del Siervo de Dios R. P. FAUSTINO MÍGUEZ DE LA ENCARNACIÓN, Sacerdote de la Orden de las Escuelas Pías, habiendo Nos nombrado para instruir el oportuno Proceso Diocesano el Tribunal Delegado, constituido por el Ilmo. Sr. Dr. D. Moisés García Torres, Provisor y Teniente Vicario General de esta Diócesis de Madrid, como Juez Delegado y Presidente, y los Ilmos. Sres. D. Julio Gracia García y D. Lorenzo Niñeo Azcona, Jueces Sidonales, como Jueces Adjuntos; el M. I. Señor D. Doroteo Martín Berzal, Promotor de la Fe y el M. I. Señor D. Enrique Valcarce Alfayate, como sustituto; y los M. Iltres. Sres. D. Hipólito Vacchiano García, Notario, y D. Juan Fernández Rodríguez, como Notario Adjunto, y Don Virgilio Tapias, Cursor.

Continúa el Edicto con las normas reglamentarias en estos casos, pidiendo los escritos, etc., conforme a lo mandado por la Santa Iglesia y haciendo alusión al canon 2023 del vigente Código de Derecho Canónico. Y termina con las siguientes palabras: exhortamos a todos a que eleven sus plegarias al Señor, para que se cumpla su Santa Voluntad en este asunto de tanta importancia y trascendencia para su mayor gloria y exaltación de Nuestra Madre la Iglesia.

El ABC de 30 de enero de 1953 daba la noticia de la Apertura del Proceso de la siguiente manera:

Mañana, sábado, a la una de la tarde, en la Capilla del Palacio Episcopal y bajo la presidencia del Patriarca-Obispo Doctor Eijo Garay, se celebrará la sesión de Apertura del Proceso de Beatificación del Padre Faustino Míguez, Escolapio, fundador del Pío Instituto Calasancio de Hijas Divina Pastora.

Toda la prensa de España y de la Argentina y Chile, habló de este magno acontecimiento.

Y celebrado el mismo, en la hojita escolapia PERALTA DE LA SAL, apareció una reseña, magistralmente escrita, que con el título Savia Calasancia, copiamos a la letra:

“Bajo la presidencia del Excmo. y Rvdmo. Sr, Obispo de Madrid, Dr, Eijo Garay y con asistencia del Rvmo. Padre Vicente Tomek Prepósito General de las escuelas Pías, y de la Rvdma. M. Gemma de Jesús, Superiora General de las Religiosas Hijas de la Divina Pastora, y de otras jerarquías calasancias, se tuvo en la capilla del Palacio Episcopal el día primero de febrero la solemne sesión de Apertura del Proceso de Beatificación del Siervo de Dios, R. P. Faustino Míguez, de las Escuelas Pías.

La prensa y radio han pregonado con este motivo las virtudes del venerable escolapio y la prodigiosa difusión por España y América de la benemérita Congregación de Hijas de la Divina Pastora por él fundada, como nueva frondosa rama del árbol, plantada por el Santo Pedagogo de Peralta de la Sal en el jardín de la Iglesia.

Motivo es éste para que la gran familia calasancia bendiga al Señor, henchida de gratitud, a la vista de esta grande floración en el campo de su apostolado, en el que a la par de Congregación atrayente, como la humildad, fundada por el insigne escolapio, cuya Causa de Beatificación queda incoada, puede presentar otras muchas imbuidas en el mismo espíritu y nutridas con la misma savia escolapia para ejercer el mismo apostolado en la niñez, principalmente de la clase menesterosa.

Enumeremos entre otras las MM. Escolapias en torno a su insigne M. Paula Montal con sus grandiosos Colegios en España, Argentina, Cuba y Brasil y su misión en el Japón; Las Religiosas Calasancias de Florencia, de la Italiana M. Celestina Donati, dedicadas a las niñas más desvalidas y desamparadas; las Hermanas de las escuelas Cristianas de Bélgica con sus escuelas normales y su pedagogía netamente calasancia; los PP. Cavanis de Venecia, con sus grupos escolares para la clase popular; los obreros Píos de Viena y los PP. de Timón David en Francia.

Todas estas congregaciones han nacido y se nutren con la savia del árbol calasancio, y en torno al Santo Pedagogo, celestial patrono de la enseñanza popular, contribuyen a la gran misión de acercar la niñez al Maestro divino, y mediante este acercamiento a la salvación de los demás por el mayor incremento de la piedad.

A.M.P.I

Notas

  1. Este discurso fue publicado en 1951 por la Editorial Bibliográfica Española