YLaRana/4. Fundador

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3. Religioso-Escolapio
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4. Fundador

A ese gran escolapio, entregado de lleno a su vocación, le va a pedir Dios a sus 53 años, que se convierta en Fundador y Padre espiritual de una Corporación Religiosa.

Su primera reacción es de sorpresa y de no acabárselo de creer. Pide una señal al cielo: la curación del Decano de Medicina de Sevilla. Obtenida ésta, pide permiso a sus superiores, rogándoles se lo nieguen; pero se lo conceden. Finalmente el Sr. Arzobispo de Sevilla, Fray Ceferino González, a quien él considerará siempre el auténtico Fundador, dándole las facultades que le pide, acabará con su resistencia.

“Instado en 1885 por el Emmo. Cardenal González a que me encarase de redactar las bases de la Congregación de Hijas de la Divina Pastora y a que aceptase el cargo de Director de la misma accedí a lo primero por reducirse a un trabajo personal y opuse a lo 2º que no me lo permitían mis ocupaciones ni podía aceptarlo sin permiso de mis Superiores.

Contestóme que lo pidiera y así lo hice al Rvdmo. P. Martra, quien me remitió al P. Provincial que, bien a pesar mío, me lo concedió con tal de no faltar a mis obligaciones”[Notas 1].

“El Rmo. P. Vicario General delegó en el M.R.P. Provincial y ése me autorizó con tal que no faltase a mis obligaciones y previo consentimiento del P. Rector, que lo consignó gustoso en la misma carta, que conservo, del Provincial”[Notas 2]l.

“Institución religiosa que fundé y dirigí contra mi voluntad, reclamado y rogado por el Emmo. Card. Fr. Ceferino González y por mis superiores, a quienes pedí no me permitieran acceder a aquellos ruegos, porque preveía cuanto había de suscitar contra mí la envidia de mis hermanos”[Notas 3]

No lo busca ni lo quiere. Prevé las complicaciones que le traerá. Pero ve claro también que es Dios y el bien de las almas los que se lo piden. Y una vez más la entrega generosa, que le exigirá de ahora en adelante, pero sobre todo en su larga ancianidad, un heroísmo continuo. Dedicaremos a estudiar de cerca este heroísmo los cuatro capítulos siguientes, aquí veamos en primer lugar cómo siente que es Dios quien se lo pide, cómo se dedica a la fundación “forzado” por Dios. El Pío Instituto de la Divina Pastora es cosa de Dios no suya.

“Créeme, hija mía, que si yo, en conciencia, pudiera desentenderme de todo esto, a buen seguro que no sería el hijo de mi Madre el que consignase siquiera una palabra”[Notas 4].

“No escribas las sentencias hasta que las mande yo ordenadas. Es tarea larga y tan costosa que sólo Dios sabe y sólo por Él…”[Notas 5]

“… salí de esa el 6 de agosto pasado con un decaimiento de ánimo rayano en arrepentimiento de cuanto por eso había hecho y sólo con la esperanza de que me lo pagara El que a mi ver me lo impuso”[Notas 6].

Es por eso que está dispuesto a dar la vida y lo que sea por ello, pero al mismo tiempo parece no acabar de creerse que Dios le ha elegido por Fundador, y se muestra despegado a su obra, que si no es de Dios , prefiere desaparezca.

“Hace veintinueve años que vengo pidiendo diariamente al Señor: “Que si ese Instituto no ha de ser siempre para honra y gloria de Dios, bien y salvación de las almas propias y ajenas; lo disipe como el humo en el aire, sin dejar siquiera rastro ni memoria”. Y que si mi inutilidad y mal ejemplo es óbice a la consecución de aquél, que disponga también de mi cuanto antes”.

“Sólo Dios sabe lo que costó este Instituto, lo que por él sufrí y lo dispuesto que todavía estoy a dar por él mi vida, porque jamás en él se ofenda a Dios por ningún concepto; pero si no ha de ser como debe, si en él no ha de reinar siempre una abnegación absoluta, una unión perfecta, una paz inalterable; si ha de introducirse en él algún espíritu malévolo, algún carácter subversivo, algún duende cizañoso; si no han de observarse exactamente sus Constituciones, cumplirse a la perfección sus votos, aspirar sus miembros a la virtud y santidad a la que están obligados…; con todo mi corazón y con toda mi alma pido al Señor dé al traste con este Instituto por cualquiera de los infinitos medios que puede emplear, antes que lo hagan sus individuos por su inobservancia y falta de caridad”[Notas 7].

“Empiece y siga la máquina como se lo pido diariamente al Señor, si ha de ser para su honra y gloria y, si no, que la destroce como la de Sta. Catalina o dé su tormento”[Notas 8].

“Y no diré más sobre eso, porque sería indicar que eso nació muerto o está desmoralizado, y si así es ya o ha de ser en adelante… que se hunda todo cuanto antes. Esto es lo que siempre he pedido al Señor todos los días en la Misa. Si no ha de ser para honra y gloria de suya y bien de las almas, lo disipe todo como humo en el aire”[Notas 9].

“Veo que no es la voluntad de Dios crezca esta Congregación. Cúmplase su voluntad. Yo no quiero ir contra ella. Cerraré esto y a vivir y prepararme para morir. ¡Cuántos sacrificios perdidos! O ¡martirios sin corona!”[Notas 10].

Con todo, es precisamente la certeza de que si no fuera de Dios, no tenía explicación, la que le hace darse sin reservas.

“Ya sabes lo que decía Sta. Teresa, cuando había grandes obstáculos en las fundaciones, y por tanto, obra como ella y no tengas otro fin en todo; que si es de Dios, se realizará por más que pese al infierno”[Notas 11].

“O, es de Dios o no; si lo primero, lo sacará a flote; si lo segundo, tiene que perecer”[Notas 12].

Ciertamente es obra de Dios, y el P. Faustino se sentirá y obrará como fundador. No ahorrará esfuerzos aunque a veces se queje: ¡Cuán descansada vejez pudiera haber tenido![Notas 13] Para llenar de vida su criatura. Sentirá en su carne todo lo que le pase.

“Os tengo en lo íntimo del corazón y a cualquier movimiento que hacéis fuera de la senda que a Dios os lleva, siento un malestar que no paro hasta que os veo otra vez en la buena senda”[Notas 14].

“¿Qué pasa? Esta noche a las 12 en punto me desperté preguntando ¿Qué pasa en algún Colegio de las Pastoras? Ya no pude dormir más. Algo hay. Algo me temo. Ya pregunté a M. Natividad si sabe alguna cosa… estoy…”[Notas 15].

“¡Cuánto me costáis, Criaturas! ¡Quiera Dios, os aprovechéis! ¡Y que todo sea para su gloria y santificación de las vuestras y de otras muchas almas!”[Notas 16]

En los cuatro Capítulos siguientes veremos cuánto llegó a hacer y darse por ella, aquí no podemos acabar su faceta de fundador sin señalar su gran obra espiritual y jurídica, la legislación de la nueva Congregación: Bases, Reglas y Constituciones. Sabe que es estricta y rigurosa y pide a las religiosas que corrijan lo que les parezca, pero sabe también que lo que les propone es santificador, en línea con la exigencia evangélica. Rebasa este trabajo comentarla y ver todo lo que hizo hasta ver aprobadas por Roma la Congregación y sus Constituciones.

“A tiempo se está de añadir, quitar, modificar y hacer en fin lo que más convenga. Os confieso que es lo que más me ha costado. Parece que todos los diablos del infierno querían estorbarme lo escribiese. Apenas ponía una palabra sin tener que limpiarla pluma, y ni por esas… Es tarea que regalo al más pintado… He querido darme prisa, para que veáis la idea que se ha formado de vuestra Institución vuestro primer Director”[Notas 17].

“Vosotras estáis autorizadas para desechar, borrar, añadir, modificar, etcétera y para decirme lo que os parezca… No dejéis de hacer lo que digo sobre las Reglas; ahora estáis a tiempo, después no habrá remedio”[Notas 18].

“Comprendo que las Reglas son lo más estrecho que se conoce, pero dice el mismo Jesucristo que también lo es el camino del cielo; yo no me atrevo a cambiar nada en lo esencial; vosotras haréis lo que os parezca”[Notas 19].

“En las Reglas está el único camino que ya te puede llevar a la perfección que has prometido adquirir. Obsérvalas, como las juraste y eso te bastará. Todo cuanto a eso contribuya es laudable y merece mi aprobación; cuanto de eso te aparte lo repruebo con toda mi alma”[Notas 20].

“Si llegáis a cumplirlas, como están, os iríais con zapatos y todo al cielo. Dios lo haga y me llevéis con vosotras, siquiera por lo muchísimo que me costáis. Con tal que me seáis santas a proporción, lo doy por bien empleado”[Notas 21].

“Por sus frutos los conoceréis”[Notas 22]. Ciertamente su obra de Fundador, nos le hace conocer, admirar y venerar aún más.

Notas

  1. PSV. Pág. 476
  2. PSV. Pág. 344
  3. PSV. Pág. 217
  4. Ep 35
  5. Ep 40
  6. Ep 643
  7. Ep 643
  8. Ep 20
  9. Ep 230
  10. Ep 354
  11. Ep 249
  12. Ep 421
  13. Ep 420
  14. Ep 15
  15. Ep 671
  16. Ep 435
  17. Ep 41
  18. Ep 26
  19. Ep 20
  20. Ep 210
  21. Ep 89
  22. Mt. 7,16