YLaRana/Presentación

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YLaRana/Presentación
Índice

1. Santidad
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Presentación

Cuando M. Julia Requena escribió al P. Faustino que era un santo, él le contestó que eso sería “cuando la rana peine melena” (Ep.394). El 25 de octubre de 1998 fue beatificado el P. Faustino Míguez de la Encarnación, escolapio, fundador del Instituto Calasancio Hijas de la Divina Pastora. Por lo visto alguna rana ha “peinado melena”…

Es con alegría y esperanza que presentamos al lector esta obrita.

Alegría, participando en la inmensa de sus hijas, las Religiosas Calasancias, y de sus hermanos, los escolapios, que al término del Cuarto Centenario de la escuela de Santa Dorotea, ven exaltado a los altares uno de ellos, que se consideraba a sí mismo “la última carta de la baraja” (Ep.127).

Esperanza, en este año jubilar del Padre, al contemplar la acción del Amor en uno como nosotros, a fin de que nos animemos todos a seguir el maravilloso camino cristiano de las Bienaventuranzas, a escuchar la llamada de Dios a la santidad “cada uno por su camino, que es el trazado por su divina mano” (Ep.223).

Que la Divina Pastora, a la que el nuevo Beato nos invita a “arrimarnos como ovejitas dóciles a su llamamiento” (Ep.138), bendiga este trabajo en honor de uno de sus hijos que tanto le amó y le honró.

Barcelona, 8 de marzo de 1999, festividad del nuevo Beato Faustino Míguez.

P. Adolfo García Durán Sch.P.

Bibliografía

Principales obras consultadas:

DEL ALAMO, ANSELMO Biografía del Siervo de Dios P. Faustino Míguez. Madrid 1975. Es una obra seria, crítica, de 536 páginas. En ella se publica una extensa Bibliografía a la que remitimos al lector.

DEL ALAMO, ANSELMO, Habla el Padre Fundador, Madrid 1984.

FLORENSA, JOAN, La restauración de la Escuela Pía en España (1845-1864), en ANALECTA CALASANCTIANA nº 57, Salamanca 1987 pp. 141-194.

LOPEZ, SALVADOR, Estudio psíquico-espiritual del P. Faustino Míguez Sch.P. Salamanca 1988

MÍGUEZ, FAUSTINO, Reglas de las Hijas de la Divina Pastora. Madrid 1906.

MÍGUEZ, FAUSTINO, Junio o Mes del Sagrado Corazón. Madrid 1904

MÍGUEZ, FAUSTINO, “Pláticas Espirituales”. Madrid 1985.

PICANYOL, LEODEGARIO, Epistolario de S. Giuseppe Calasanzio. 9 vol. Roma 1950-1956.

PIGRETTI, MARIA CELIA, Cartas del Siervo de Dios Faustino Míguez. Madrid 1985.

PIGRETTI, MARIA CELIA, Abrieron el surco, sigamos sus huellas. Madrid 1984.

RABAZA, CALASANZ, Historia de las Escuelas Pías de España vol. III y IV. Valencia 1917-1918.

RODRÍGUEZ, ALMUDENA, Discursos, homilías, conferencias. Madrid 1985.

SKERBÉ, ANA FEDERICA, “Rumbos Nuevos” Getafe 1974.

VILÁ, CLAUDIO, Faustino Míguez. Documentos presentados para la “Positio super virtutibus”. Roma 1984.

Siglas

A DEL ÁLAMO, ANSELMO, Biografía del Siervo de Dios P. Faustino Míguez.

Ep Carta del P. Faustino con la numeración que tiene en la obra de PIGRETTI, MARIA CELIA, Cartas del Siervo de Dios Faustino Míguez.
L Carta de S. José de Calasanz según numeración de PICANYOL, LEODEGARIO, Epistolario de S. Giuseppe Calasanzio.
PSV VILÁ, CLAUDIO, Faustino Míguez. Documentos presentados para la “Positio super virtutibus”. Roma 1984.

Preámbulo

P. Faustino Míguez

Este libro no pretende ser una nueva biografía, conocida ya por la mayor parte de sus lectores, sino un acercarse, un asomarse a su ejemplo de santidad. El honor de los altares, aparte de ofrecernos un intercesor ante Dios, quiere preponernos un modelo, una plasmación del ideal cristiano, de la “perfección del amor”.

Esto se propone este libro, presentar al nuevo Beato a la luz de las obras de Dios en él, de su camino de santificación. La experiencia de un santo, limitado y lleno de miserias como toda persona humana, pero capaz de, correspondiendo a la gracia, ir creciendo en el amor, es fascinante y alentadora. De cada uno de ellos se pueden aprender muchas cosas, sobre todo cuando son fundadores de una familia espiritual, pero ante todo su generosa respuesta a Dios, el heroísmo de su entrega.

No conocía nada del Siervo de Dios y mi primer contacto con sus biografías, discursos, etc. me presentó su limitación humana, sus conflictos con sus Superiores, su fama de ser del “morro fuerte”… Pero una vez que me acerqué más a él, a sus mismas palabras y vivencias evidenciadas en sus cartas, quedé cautivado, maravillado, atraído por su generosidad, su entrega, su espíritu, su santidad en una palabra. Ojalá este libro contribuya a despertar parecidos sentimientos en cuantos se interesen por conocer al nuevo Beato.

No extrañará, por tanto, que más que hablar yo, le deje hablar a él, le ponga directamente en contacto con el lector.

Para acabar esta introducción, y por si alguno no conociera la vida del P. Faustino, la resumiremos brevemente, remitiendo, para mayor información, a las obras citadas en la biografía.

Nace el Beato en Xamirás aldea del municipio de Acebedo del Río en Orense, el día 24 de marzo de 1831, jueves de Pasión y fue bautizado el día siguiente fiesta de la Anunciación de María y Encarnación del Hijo de Dios, que coincidía aquel año con el viernes de Pasión, la Virgen de los Dolores. Le pusieron por nombre Manuel, que al hacerse religioso cambiará por el de Faustino de la Encarnación.

Educado cristianamente, le encontramos en 1846 en el Santuario de los Milagros –tiene 15 años- siguiendo los estudios para el sacerdocio. Estamos en el siglo XIX caracterizado en España por los continuos conflictos internos, en los que prevalecen muchas veces las fuerzas anticlericales. No nos toca aquí analizarlo, pero si recordar que en 1836-37 se suprimen todas las Corporaciones religiosas. En 1845 se permite la restauración de solas las Escuelas Pías.

¿Nace en aquel buen seminarista la vocación religiosa, el deseo de consagrarse del todo a Dios, ideal que añorará y perseguirá toda la vida? ¿Cuándo en 1850 encuentra casualmente un escolapio, encuentra en él la única posibilidad entonces de realizar su sueño religioso? Lo cierto es que comienza su vida escolapia, empezando su noviciado el 5 de diciembre.

El 16 de enero de 1853 se consagra del todo al Señor y a María con la Profesión Solemne. Terminados sus estudios recibe su primera obediencia para la casa de S. Fernando de Madrid el 23 de septiembre de 1855, donde el 8 de marzo de 1856, a punto de cumplir los 25 años, es ordenado sacerdote. El 19 de marzo, miércoles santo, aquel año, celebra su Primera Misa en S. Fernando.

Al año siguiente es enviado a la nueva fundación de Cuba, formando parte de la primera comunidad de Guanabacoa, donde el 19 de noviembre de inaugura la Escuela Normal de Maestros. Enseña Agricultura, Física y Química e Historia Natural, comenzando a especializarse en la rama científica.

Por motivos de salud, sale de Cuba el 12 de febrero de 1860, siendo destinado otra vez a S. Fernando de Madrid. Tiene problemas con el Obispo y con el P. Rector y al año siguiente en septiembre es enviado a Getafe. Allí permanece dando clase y estando al frente, como director, de una de las secciones del internado hasta el año 1968 en que es enviado a la nueva fundación de Celanova, en Orense, su patria. Aquí vuelve a tener problemas con el P. Rector y al año siguiente, 1869, es enviado a Sanlúcar de Barrameda.

En este lugar permanecerá, siendo también director de internos, hasta 1873, en que sufre la humillación y el desgarro de ser desterrado por la Junta Revolucionaria de los Cantonales. Sin poder llevarse nada, toda la Comunidad es llevada al Ayuntamiento, amenazada de muerte y finalmente expulsada. Es el 30 de junio de 1873, el año precisamente en que la fama del P. Faustino estaba en su apogeo, gracias al gran trabajo realizado en el análisis de las aguas de la ciudad.

El P. Faustino es entonces enviado al Escorial, donde residirá hasta su cierre por razones políticas en 1875. Pero son dos años fecundos de estudio en la bien dotada Biblioteca del Monasterio.

En 1875 –tiene 44 años- es nombrado Rector de Monforte, donde se enfrentará con el Ayuntamiento diversas veces. Presenta repetidamente su dimisión, que le es aceptada finalmente en 1879. Ya no aceptará cargo más alguno.

En ese año vuelve a Sanlúcar de Barrameda, donde reanuda su actividad docente escolapia y donde le espera Dios para encomendarle la fundación del Instituto de las Hijas de la Divina Pastora. Es el año 1884 cuando comenzando con una ayuda a la “Escuela de Amigas”, se va consolidando la obra y la idea, con el apremio del Cardenal Arzobispo de Sevilla y la aprobación de los Superiores.

En esta ciudad también empieza el P. Faustino una fecunda actividad terapéutica, que suscita la inquina y protestas de los médicos, que no paran hasta que en 1888, se le saca de Sanlúcar y se le envía a Getafe, donde permanecerá hasta su muerte.

Parece una desgracia, pero en la tranquilidad de Getafe, el Beato puede dedicarse a la tarea legislativa, escribiendo las Reglas del Instituto.

En 1890 una desgraciada carta difamatoria del P. Provincial provoca una tremenda reacción, que termina con la renuncia al cargo de Director del Instituto en 1891. Renuncia que observará a rajatabla hasta 1897, en que por interés del Sr. Arzobispo es llamado otra vez a ocuparse de su obra.

Seguirá ya hasta su muerte viviendo en carne propia todas las vicisitudes y avatares de sus hijas las Religiosas Calasancias. No faltarán las dificultades, externas unas, como la campaña de la prensa anticlerical en 1900-1901 contra el “cura curandero”, pero sobre todo internas como la deposición de la M. Ángeles González, su brazo derecho hasta entonces (1907) o el caso de la ilegitimidad de la M. María Casaus a la muerte de la M. General Julia Requena (ya al final 1923-1925).

Tampoco faltarán los consuelos y alegrías: Publicación de las Constituciones (1905-1906), aprobación pontificia de la Congregación (1910), aprobación pontificia de las Constituciones (1912 y 1922), diversas fundaciones también en América, etc.

Esta es a grandes trazos su trayectoria humana, intentaremos ahora escudriñar con respeto la obra de Dios en él.

“No se podría tallar el diamante sin su mismo polvo: tampoco purificar el alma sin ese polvo o lama de que estamos formados”.[Notas 1]
“Muchas veces o de ordinario se sirve el Señor de los instrumentos más humildes para las obras más grandes”.[Notas 2]
::“Que tu voluntad y tu corazón estén sólo en Dios” (B.F.M. Ep 5)

Notas

  1. Ep 47
  2. Ep 131